El futuro de las ciudades

6 diciembre, 2018 • Artículos, Asuntos globales, FEG Anáhuac • Vistas: 395

¿Ecológico, sustentable o inteligente?

Eco-Business

Ana Gabriela González Alcalá

Diciembre 2018

Una colaboración de la Facultad de Estudios Globales de la Universidad Anáhuac México

Francois Busquet, en su reciente publicación Resiliencia y desarrollo: movilizando la transformación, afirma que los últimos 2 siglos han marcado el inicio de una era Anthropocena, en la que las actividades humanas dirigen el planeta y estos cambios se ven reflejados en crisis como el calentamiento global, la escasez de agua, la crisis energética y la alimentaria. Por primera vez la mitad de la humanidad vive en ciudades. Cada año, millones de personas migran a las ciudades en búsqueda de desarrollo económico y mayores oportunidades. En 1900, solo el 13% de la población vivía en las ciudades; actualmente el Banco Mundial estima que, para 2030, el número de habitantes de las ciudades alcanzará el 60 % de la población mundial. Lo anterior representa un reto económico, ambiental y social sin precedentes. Repensar la forma en que funcionan las ciudades se vuelve fundamental para la subsistencia de la humanidad y su calidad de vida.

En 2014, la Organización de las Naciones Unidas (ONU) publicó las treinta aglomeraciones urbanas más grandes, en donde Tokio, Nueva Delhi y Shanghái ocuparon los primeros tres lugares. Ciudad de México se encuentra en el cuarto lugar seguida por São Paulo, Mumbai y OsakaLas ciudades en todo el mundo se enfrentan continuamente a problemas de tráfico, pobreza, altos índices de criminalidad y ahora cambio climático, escasez de agua y energía.

Jared Diamond, periodista inglés y autor de Collapse: How societes choose to fail or succed, define el colapso como una “disminución drástica en el tamaño de la población humana debido a la complejidad política, económica y social en un área considerable, durante un tiempo prolongado”. En la historia, la humanidad ha alcanzado su mayor esplendor por medio de la formación urbana. Sin embargo, los riesgos de pobreza, desigualdad, cambio climático y seguridad son temas que deben ser tomados como una oportunidad para redefinir la forma social, económica y medioambiental en que funcionan las ciudades, y así evitar el colapso.

En 1900, solo el 13% de la población vivía en las ciudades; actualmente el Banco Mundial estima que, para 2030, el número de habitantes de las ciudades alcanzará el 60 % de la población mundial.

El Foro Económico Mundial identificó los retos urbanos por regiones, en donde el cambio climático y la gestión de recursos medioambientales aparecieron como los principales retos para todas las zonas. Al tener un crecimiento exponencial urbano, la complejidad de los servicios y recursos se vuelven cruciales para los gobernantes y la sociedad.

En el futuro cercano se espera que las ciudades desarrollen características que acompañen un crecimiento más balanceado. Han surgido nuevas alternativas en las últimas décadas que pueden contrarrestar los efectos del calentamiento global y la rápida urbanización. El futuro de las ciudades se puede definir entre alguna de las siguientes tendencias: sustentables, ecológicas e inteligentes. Esfuerzos para innovar y girar hacia una sustentabilidad urbana, han impulsado varias vertientes de ciudades como las ciudades ecológicas o Eco Cities, ciudades sustentables y ciudades inteligentes o Smart Cities. Todavía existe un debate e incluso una confusión referente a estos conceptos y tendencias de las ciudades. A continuación se revisa cada una de ellas y se utiliza un ejemplo de ciudad que puede ayudar a comprender y diferenciar las características más sobresalientes de cada categoría.

Ciudades ecológicas o eco cities

El concepto de eco cities ha tomado mayor relevancia a nivel mundial a partir del siglo XXI. Richard Register en su publicación Eco City Berkeley en 1980, acuñó por primera vez este término como una colección de ideas acerca de la planeación urbana, el transporte, la salud, el desarrollo económico, la participación pública y la justicia social. El Banco Mundial define a las ciudades ecológicas como aquellas entidades urbanas que construyen una fuerte sinergia e interdependencia entre la esfera ecológica y la sustentabilidad económica. El Dr. Simon Joss de la Universidad de Westminster, menciona que la diferencia entre las eco cities y las ciudades sustentables recae en que las primeras se enfocan principalmente en el medio ambiente y buscan un modelo de cero emisiones para evitar el desperdicio urbano. Por su parte, las ciudades sustentables balancean su crecimiento con otros factores que suelen ser más económicos.

Estocolmo, la ciudad más grande de Suecia, tiene uno de los proyectos más importantes como eco city. Su programa está basado en seis objetivos: uso de energía renovable, transporte eco-friendly, uso sustentable de agua, reciclaje, ambiente sano y una ciudad no tóxica. Su estrategia busca convertir a Estocolmo en una ciudad libre de combustibles fósiles para 2040. Además forma parte del grupo C-40, ciudades que buscan combatir el cambio climático.

Ciudades sustentables

La ciudad sustentable es una tendencia de ciudad que fue definida en 1987 por la Comisión de Bruntdland en su reporte “Our common Future”, este concepto se basa en tres pilares (y la relación entre los mismos): económico, social y medio ambiente. Estos pilares tienen distintos factores y sistemas de medición.

De acuerdo con el reporte “Índice de Ciudades Sustentables” del Center for Economics and Business Research (CEBR), Toronto es la ciudad más sustentable de Norteamérica y ocupa la posición número doce a nivel mundial. Dentro de los principales proyectos que hacen de Toronto una ciudad más sustentable, se encuentran: remodelación de edificios viejos, instalación de páneles solares, transporte eléctrico, un extenso programa de vías para ciclistas e impulso de programas de ahorro de agua y eliminación de desechos.

Ciudades inteligentes

Para que una ciudad sea inteligente no basta con tener una infraestructura digital o tecnológica. Lo más importante es que se considere a cada stakeholder de la sociedad. Para hablar de una ciudad inteligente, es necesario tener una conexión entre la estructura física, comunicación y la infraestructura digital. Por ejemplo, la estructura física serían los edificios, las carreteras y los carriles para ciclistas. La comunicación sería por medio de la inclusión ciudadana; la parte digital es aportada mediante herramientas como celulares, bases de datos, big data y otras analytics que permiten el almacenamiento y estudio de la información. La diferencia entre esta tendencia y una eco city o sustainable city recae en la conexión y colaboración entre los diferentes sistemas y, obviamente, el uso de la tecnología.

El futuro de las ciudades se puede definir entre alguna de las siguientes tendencias: sustentables, ecológicas e inteligentes.

El “Global Smart City Perfomance Index” de 2017, señala a Singapur como la ciudad más inteligente del mundo. Esta posición está basada en su programa de tráfico inteligente que utiliza IoT (Internet of Things) y soluciones tecnológicas y softwares que redujo considerablemente el número de vehículos en las calles y problemas de contaminación.

En conclusión, las eco cities, las smart cities o las ciudades sustentables, son consideradas ciudades resilientes. Todas juegan un papel importante para hacer frente a los retos de las ciudades y representan un posible futuro para la nueva gestión de las mismas. Los administradores de las ciudades y la misma ciudadanía forman parte fundamental para la construcción de una infraestructura eficiente, ecológica y sustentable que haga frente a las crecientes demandas. La agilidad e innovación son necesarias para asegurar la implementación oportuna, apoyadas por un liderazgo fuerte. Sin duda, es necesario que las ciudades del mañana tengan características que las conviertan en ecológicas, sustentables o inteligentes; pero sobre todo, se necesita una ciudadanía resiliente y participativa que ayude a desarrollar e implementar proyectos de esta índole.

ANA GABRIELA GONZÁLEZ ALCALÁ es licenciada en Relaciones Internacionales y maestra en Asuntos Internacionales por la Universidad Anáhuac. Cuenta con una especialidad en Política y Seguridad Internacional. Sus principales líneas de investigación incluyen estudios sobre ciudades resilientes, entidades locales, ciudades en transición, desarrollo sustentable, calentamiento global y seguridad internacional. Sígala en Twitter en @anagabyglza.

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