Vientos polares en el Mundial

10 junio, 2018 • Artículos, Europa • Vistas: 748

Islandia, Suecia y Dinamarca y las redes de conocimiento

 

 César Fernández Hernández, Adán Rangel Almudena Álvarez

Junio 2018

Los países nórdicos desempeñan un papel tangencial en la integración de la Unión Europea. Pertenecen al espacio Schengen, pero ninguno ha adoptado el euro como moneda común. Aunque han tenido un papel dentro de las principales guerras nunca ha sido de manera protagonista. Lo mismo pasa con el deporte, especialmente con el futbol. Han participado, pero nunca de manera protagonista ni consistente.

Los países nórdicos se vieron afectados por la crisis que comenzó en 2007 y su recuperación no comenzó sino hasta 2010. Suecia tuvo una mejor recuperación en comparación a Islandia y Dinamarca, sin embargo, este último fue el país nórdico menos afectado por la crisis. Islandia resultó ser el más afectado a nivel mundial, la crisis implicó la caída de los tres principales bancos comerciales. Dado el tamaño de su economía, representó la mayor crisis de su historia: el 80% del mercado de valores desapareció de la noche a la mañana y en tan solo 3 días el sector bancario colapsó. El gobierno exigió medidas a los bancos para evitar que la población quedara en bancarrota, por lo que tuvo que adquirir una deuda muy significativa para financiar nuevos bancos.

Tras la crisis hubo un periodo de recuperación importante a partir de 2010 y se ha mantenido el crecimiento hasta hoy. Fue en 2015 cuando consiguió su primera clasificación a un torneo internacional, su pase a la Eurocopa de Francia 2016. En este torneo tuvo una participación destacada ya que a pesar de ser su primer torneo logró llegar a los cuartos de final, lo que implicó ganarles a equipos consolidados, como Inglaterra. Actualmente se encuentra en uno de sus mejores periodos económicos que coincide con su mejor momento futbolístico: la clasificación a la Copa Mundial por primera vez en su historia.

La selección sueca tuvo sus mejores participaciones futbolísticas en la década de 1990. Específicamente en la primera mitad de esta década, con el tercer lugar en la Copa del Mundo Estados Unidos 1994 y con la semifinal de la Eurocopa en 1992. Su mayor logro fue el subcampeonato en la Copa del Mundo de Suecia 1958, sin  embargo esto solo habla de un evento y no de un periodo por lo que no se podría comparar plenamente con el desarrollo económico. La selección danesa, de igual manera, tuvo su periodo de auge futbolístico en la década de 1990, durante el cual la economía también contó con un crecimiento, coincidiendo con su mejor desempeño tanto en la Eurocopa como en la Copa del Mundo.

Uno de los aspectos primordiales que se ha discutido sobre el éxito futbolístico es su localización geográfica. En el Mundial de Alemania 2006, en todo el torneo únicamente un país de Europa Occidental perdió algún partido contra un equipo de otra región: Suiza contra Ucrania. En el Mundial de Sudáfrica 2010, los tres primeros lugares fueron para países de esa región. Pero si nos adentramos un poco más a la región como tal, veremos algo más sorprendente. Existe un núcleo de países que son los de mayor importancia, todos miembros fundadores de la Comunidad Económica Europea (CEE) (excluyendo a Luxemburgo): Alemania, Bélgica, Francia, Italia y Países Bajos. De 1968 a 2006 estos países ganaron doce títulos de Eurocopa y Copa del Mundo. Los países fuera de ese núcleo ganaron únicamente un título, que fue el caso de Grecia con la Eurocopa de 2004. De los tres países que analizamos aquí, Dinamarca es la única que ha conseguido un título. Además, para el Mundial de Brasil 2014, todos los países de mayor espacio geográfico, desde Portugal hasta a Alemania, calificaron para el torneo, a los cuales se le sumaron Bosnia y Croacia. En el caso de Escocia, Gales e Irlanda, los países escandinavos, Turquía y la mayoría de los países de la franja de Europa del Este, principalmente países en los márgenes de Europa, no lograron la clasificación.

En la región de Europa, las poblaciones de los cinco países fundadores de la CEE (exceptuando Luxemburgo), son cinco de las once más numerosas de Europa. En cuanto al PIB nominal, cinco de ellas están dentro de las primeras doce economías mundiales más provechosas. Estas condiciones tienen un claro impacto futbolístico. Al tener más población, un país tiene mayores posibilidades de tener talento futbolístico y, a su vez, aumenta la posibilidad de que exista competición entre la población, generando una refinación del talento para el deporte y una mayor calidad de la liga nacional de futbol. Respecto al PIB, una mejor economía permite la construcción de más y mejores instalaciones futbolísticas, mejores sueldos, mejor capacidad de compra de jugadores y contrataciones de entrenadores, mejor marketing deportivo y un mejor desarrollo del futbol base. Analizando a los países nórdicos, Suecia es el país con mayor población de ellos, se encuentra en el lugar 16 de toda Europa, Dinamarca ocupa el lugar número 22 e Islandia en el lugar 39. Por lo cual, estas condiciones socioeconómicas nos ayudan a explicar el por qué estos países no terminan de concretar éxitos futbolísticos.

Si bien es cierto que la geografía y los factores socioeconómicos son muy relevantes para explicar el éxito futbolístico, no terminan de ser del todo determinantes, creemos que estos dos factores se pueden sintetizar de una mejor manera bajo una idea común: las redes de conocimiento. Lo anterior significa una transmisión de conocimiento e ideas futbolísticas que nutre y vuelve más competitivos a aquellos países que poseen las conexiones más densas. Y es que la franja de países europeos que va desde Portugal hasta Alemania tomando en cuenta a Bosnia y Croacia poseen las redes de conocimiento más densas que hay en el mundo.

Esto se explica mediante la idea de que, desde la capital alemana, por ejemplo, la mayoría de las capitales europeas se encuentran a un par de horas de distancia. Y así podemos observar que, conforme hay una mayor accesibilidad geográfica, hay mayores éxitos futbolísticos. El caso de Islandia, a pesar del éxito reciente en la Eurocopa y con su calificación al Mundial, a nivel histórico la selección ha tenido un desempeño mucho más pobre que las selecciones danesa y sueca, lo que es esperado dado las dificultades geográficas de la isla. Además, el futbol es el sector más integrado de toda la economía continental. No es sorpresa que los clubes más exitosos tengan jugadores de diferentes nacionalidades, puesto que las redes de conocimiento explican que, a mayor diversidad, mejores ideas futbolísticas se pueden compartir. La variable de población es una de las más directas: a mayor población, mayor probabilidad y cantidad de personas que van a otros países, lo que diversifica e intensifica las redes de conocimiento.

Por otro lado tenemos la variable de experiencia internacional tiene relación tanto con las condiciones geográficas como con las redes de conocimiento. Mientras más diversa y numerosa sea la experiencia internacional, mejor desempeño va a tener el equipo puesto que se vuelve más competitivo, adquiere nuevas ideas futbolísticas y se adapta mejor a los rivales. Pero si un país está aislado del resto, como es el caso de Islandia, es difícil adquirir esta experiencia internacional, puesto que la dificultad de los traslados te impide jugar un alto número de partidos, así como la falta de futbol profesional a nivel nacional. Las dificultades geográficas y de traslado desembocan en otra variable, jugar en casa. Los países que geográficamente están alejados, y económicamente imposibilitados para trasladarse, tienen la problemática de no poder jugar en casa. Es poco probable que exista una Copa del Mundo o Eurocopa en Islandia, por la dificultad geográfica que eso implica

Se puede ver como poco a poco los países fuera del centro de estas redes de conocimiento se van adaptando y obteniendo mejores resultados mediante la implementación de ideas extranjeras, a través de entrenadores. Estos entrenadores acarrean todo su conocimiento futbolístico de países exitosos y lo implementan en otros, estableciendo redes de conocimiento que permiten la evolución y adaptación de los países periféricos, esto se observó en la diferencia de resultados obtenidos por países fuera de Europa Occidental en los mundiales de 2006 al de 2010.  Ellos explican que el éxito de esos equipos corresponde a una manera de jugar pragmática, científica y con alta disciplina táctica.

En términos generales, se encontró que las características económicas, geográficas, políticas y sociales tienen una correlación positiva en el rendimiento futbolístico de los países nórdicos y, en general, en los países europeos, en tanto que puedan potenciar y aumentar las redes de conocimiento disponibles, ya que estas generan un mayor número de ideas, mayor competitividad, mejores tácticas y mejores métodos de entrenamiento.

Respecto a la idea del balance entre amateurismo y profesionalismo, encontramos que sí tiene un impacto positivo sobre el rendimiento futbolístico, pero el tiempo que tarda en genuinamente tener efecto varía de país a país, así como si es a nivel de club o a nivel de selección nacional. Encontramos que las variables socioeconómicas tienen distintos niveles de impacto sobre el éxito deportivo, pero esto se debe a que en realidad esconden el efecto de la característica realmente importante: las redes de conocimiento. Los ciclos económicos no arrojaron una explicación de calidad respecto a los mejores desempeños de las selecciones nacionales de los tres países nórdicos que en esta edición estarán en el Mundial.

CÉSAR FERNÁNDEZ HERNÁNDEZ, ADÁN RANGEL y ALMUDENA ÁLVAREZ son estudiantes de la licenciatura en Relaciones Internacionales en el ITAM.

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