“Tchau, querido”

12 Junio, 2017 • Artículos, Latinoamérica, Portada • Vistas: 645

Crisis política en Brasil y sus repercusiones en Argentina y en la región

REUTERS

Gisela Pereyra Doval

 “No renunciaré”, grita el Presidente ilegítimo desencajado. Pide que se profundice la investigación y sigue repitiendo que no renunciará. La pregunta a esta posición es cómo Michel Temer resistirá. Una de las versiones es que el Presidente esperará a que uno de los ocho pedidos de juicio político avance y sea desactivado por el Congreso. Pero si la alianza de partidos políticos que facilitaron la destitución de Dilma Rousseff le quita el apoyo, es probable que a Temer no le quede más opción que renunciar. La posibilidad de llevar adelante con éxito las reformas fiscal, laboral, del sistema de pensiones, y tributaria serían nulas sin la gobernabilidad necesaria.

En este caso, se presentan dos alternativas: la primera es la solución negociada, es decir, que tanto la renuncia como la sucesión sean decididas en el Congreso. Temer renuncia, asume el Presidente de la Cámara de Diputados —que es la línea de sucesión— o, si se decide que no conviene —porque también está involucrado en casos de corrupción— la Presidenta del Supremo Tribunal Federal, la jurista Cármen Lúcia Antunes, deberá entonces convocar a elecciones en un periodo de 30 días. Esta elección es llamada indirecta ya que no es el pueblo el que elige, sino el Congreso (una especie de Colegio Electoral). Eligen a un presidente interino para terminar este mandato dentro de los miembros de las cámaras. La segunda alternativa supone elecciones directas. Esta es la opción más popular entre los sectores opositores, principalmente, dentro del Partido de los Trabajadores y entre los manifestantes que claman Diretas Já. Pero como en la Constitución esto no está contemplado, se plantea la posibilidad de hacer una enmienda. El problema es la oposición del Congreso que, como no quiere elecciones directas, es muy difícil que apruebe una elección general, salvo que la presión en las calles acorrale a Temer, acorrale a los senadores y diputados, y no les deje otra alternativa más que dar el sí a la enmienda.

Repercusiones en Argentina y la región

Sin importar cuál sea la salida, esta crisis institucional afectará a Argentina y la región sudamericana. Este trimestre, la economía brasileña empezaba a recuperarse luego de más de 2 años de recesión. Como el mismo Temer declaró, los indicadores de la inflación comenzaron a caer, los números del crecimiento económico a subir, y la generación de empleo a reactivarse. A pesar de la recesión, Brasil figura en las clasificaciones del Banco Mundial como la novena economía del mundo en términos del PIB. Por ello, es de esperar que la crisis afecte el buen desempeño de sus socios más cercanos.

No olvidemos que el Presidente argentino, Mauricio Macri, fue uno de los primeros en elogiar a Temer al acceder a la presidencia, mientras que otros mandatarios de la región plantearon la existencia de un golpe de Estado en contra de Rousseff. En este caso, el silencio cómplice nos dice mucho más que cualquier declaración con relación a la importancia de Brasil para Argentina. Y esto no significa que Macri o su canciller intenten sostener al Presidente usurpador en el poder, sino que respaldarán cualquier decisión que los sectores políticos (y económicos) adopten.

AFP

Como dijo la excanciller argentina Susana Malcorra en alguna ocasión: si Brasil estornuda, a Argentina le da neumonía, y los efectos de la crisis institucional no tardaron en sentirse. Un diario local plantea que Argentina puede verse afectada en tres canales económicos: el del comercio exterior, el del tipo de cambio, y el financiero. En esta primera instancia, los efectos fueron en el tipo de cambio y en el sector financiero. El real se devaluó frente al dólar y esto se replicó en el cambio entre dólar y peso. Sin embargo, si la devaluación del real continúa profundizándose, Argentina se verá afectada en su competitividad. También pueden caer los bonos, lo que repercutiría negativamente mediante un incremento de las tasas y del crédito. Por otra parte, Brasil es el principal socio comercial de Argentina, por lo que una profundización en la recesión del vecino país traería aparejada una caída en las exportaciones.

Otro problema es que las mayores empresas internacionalizadas, es decir, con inversiones en el resto del mundo —pero sobre todo en la región— están involucradas en los esquemas de corrupción que desencadenaron el juicio político a Dilma y que podrían derribar a otro presidente. El escándalo, llamado Operacão Lava Jato o Petrobrão, estalló en marzo de 2014. Se trata de un esquema de lavado y desvío de dinero que involucra a Petrobras, a grandes empresas y a políticos brasileños de varios partidos políticos. En este caso, es el propio presidente el que se ve implicado. Por lo menos cinco partidos políticos eran supuestos beneficiarios de “comisiones” por la firma de contratos provenientes de desvíos de recursos públicos que se obtenían de la sobrefacturación de los trabajos del “club de las empresas” o “club de las propinas”. De esta forma, las empresas se repartían las licitaciones a cambio de coimas. Además de las inevitables repercusiones económicas, Lava Jato tendría ramificaciones políticas en Argentina. En este sentido, algunos funcionarios de la gestión anterior y la actual estarían implicados en haber recibido coimas por parte de las empresas implicadas en el escándalo, principalmente, de parte de Odebrecht.

Por otra parte, Macri también fue uno de los primeros en plantear la alianza estratégica a nivel regional. Por lo pronto, la ofensiva contra el gobierno de Venezuela es fundamental sea encabezada por Argentina y Brasil en conjunto. En este sentido, y a pesar de la relativa debilidad brasileña a partir de Lava Jato, tanto la absorción de una “sudamericanidad” por la identidad nacional brasileña como su papel de líder significaron la construcción de iniciativas —reforzadas con la gestión de Luiz Inácio Lula da Silva— para fortalecer la dimensión regional. Aunque la intensidad de las iniciativas disminuyó —sobre todo, porque los gobiernos que le precedieron a Lula sufrieron reveses domésticos— un “grupo de amigos” que pueda presionar por una solución negociada, particularmente, en lo que a la situación de Venezuela concierne, es la única salida viable.

GISELA PEREYRA DOVAL es doctora en Relaciones Internacionales e investigadora del Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología (CONICET). Es profesora de Problemática de las Relaciones Internacionales en la Facultad de Ciencia Política y Relaciones Internacionales de la Universidad Nacional de Rosario en Argentina.

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One Response to “Tchau, querido”

  1. MARTHA DOVAL dice:

    ESPECTACULAR!!!!!!!!!!!!!!!!!! PRECISO Y CLARO!!!!

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