Elecciones 2016: Hillary Clinton y el voto latino

22 junio, 2015 • Artículos, Norteamérica, Portada, Regiones • Vistas: 3572

AP Photo/Elise Amendola

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Junio 2015

La campaña de Hillary Clinton para buscar la nominación demócrata para convertirse en candidata presidencial se oficializó el 12 de abril de 2015 mediante un video llamado “Empezando”, publicado en su nuevo sitio de Internet “Hillary for America”. El video fue difundido desde el correo electrónico de John Podesta, su Jefe de Campaña, y por medio de las redes sociales. Transcurridos 24 segundos del video, dos hermanos latinos platican en español sobre cómo abrir su primer negocio, un restaurante. Uno de ellos exclama: “¡Vaya!”. Al final de la escena aborda el tema del apoyo a la clase media y el de las conexiones familiares latinas.

Pero, ¿quién es el Hillary? Clinton estuvo involucrada como abogada en la caída del expresidente Richard Nixon durante el escándalo de Watergate. Fue Primera Dama durante el mandato de su esposo William Clinton, fungió como una senadora efectiva en el gobierno de George W. Bush y como Secretaria de Estado infatigable durante la presidencia de Barack Obama. De acuerdo con un allegado de Obama, Clinton fue considerada para una posición dentro de la Corte Suprema de Estados Unidos. También se le reconoce su arduo apoyo a las familias latinas, a los migrantes latinos y a los latinoamericanos en general.

Su larga lista de posiciones como funcionaria pública y sus múltiples logros alcanzados,  hacen de ella una de las candidatas para la presidencia más preparadas en la historia de Estados Unidos. Por tal motivo, los estadounidenses habían esperado con gran expectación su anuncio desde que dejó su puesto de Secretaria de Estado.

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Desde el Partido Demócrata, Clinton se une a un campo de 7 republicanos en constante cambio que han entrado en la competencia por la presidencia: el gobernador Mike Huckabee, el neurocirujano Ben Carson, el exdirector de Hewlerr-Packard Carly Fiorina, el exsenador Rick Santorum y los senadores Ted Cruz, Rand Paul y Marco Rubio. Cruz y Rubio son cubanoamericanos y dos de los tres senadores latinos en Estados Unidos. Su postura de minimizar el apoyo por parte del gobierno hacia los ciudadanos y a sus familias, han llevado a que muchos latinoamericanos vean a Clinton como una candidata más agradable. Este descontento ilustra la brecha entre valores latinos —más liberales— contra el grupo más conservador de los cubanoamericanos dentro de Estados Unidos. Si cualquiera de ellos dos ganara la nominación del Partido Republicano, solo recibirían una pequeña parte de los votos latinos. Existen además otros dos candidatos que buscan la nominación republicana: Jeb Bush, exgobernador y hermano del expresidente George W. Bush, y  el exgobernador Scott Walker. Sin embargo, ambos se enfrentan al mismo problema que sus compañeros de partido: los votantes latinos no suelen favorecer a los republicanos en grandes proporciones.

Clinton puede aprovechar muy bien el vacío que siente el electorado latino. Además, la llegada de Jorge Neri y de Emmy Ruiz a su campaña en Nevada, durante las etapas iniciales, muestra los instintos políticos astutos de Clinton para buscar a los latinoamericanos porque Neri y Ruiz son reconocidos por captar el 70% del voto latino para el presidente Obama en este estado. Clinton también contrató a Lorella Praeli —una activista inmigrante indocumentada—  como su directora de enlace con la comunidad latina. La incorporación de estas personas a su equipo de trabajo se dio después de que Clinton declarara que los inmigrantes reciben un “estatus de segunda clase” y que los 12 millones de inmigrantes ilegales merecen un “camino hacia una ciudadanía legal y equitativa”. Su apoyo indiscriminado a la política migratoria le ha dado a este movimiento un nuevo aire, poniendo a los candidatos republicanos en aprietos.

Aunque la velocidad a la que el gobierno estadounidense logra metas concretas de política pública ha aumentado, estas han llegado a un ritmo muy lento. Las familias latinas de Estados Unidos pueden esperar el apoyo de Clinton quien buscará proporcionar oportunidades a las familias de clase media y a los pequeños negocios. También pueden esperar a una presidenta que abogará por un sistema de educación de clase mundial y que trabajará para cerrar la brecha de la desigualdad en Estados Unidos. El plan de Clinton incluye abordar de manera agresiva el tema del cambio climático, apoyar el matrimonio entre personas del mismo sexo e impulsar una fuerte pero justa política exterior. Incluso, fue una de las primeras en apoyar la disolución del embargo de Estados Unidos a Cuba y ha sido enfática en la necesidad de otorgarles el derecho a votar en las elecciones presidenciales a los habitantes de Puerto Rico, que es territorio estadounidense.

La política exterior de Clinton está alineada con la política exterior del presidente Obama, en la medida en que se centra en la promoción de la democracia y la libertad en el extranjero. En su último libro, Hard Choices, Clinton presenta a Latinoamérica como un socio para el comercio, la inversión, el desarrollo de energías y la lucha contra los cárteles de la droga, nombrándolo como una “responsabilidad compartida”. Además, enumera las principales fortalezas de América Latina como la democracia, la innovación y la conciencia en torno a la desigualdad de ingresos.

AFP /  Nicholas Kamm

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Al reconocer estas fortalezas y responsabilidades compartidas, Clinton comparó las fortalezas y las metas de los países latinoamericanos con las de Estados Unidos. Su comprensión matizada de la región, como resultado de su estudio en su época de Secretaria de Estado y como Primera Dama, se ha traducido en apoyo a las políticas económicas de Fernando Henrique Cardoso en Brasil y de las universidades gratuitas de Felipe Calderón en México. En última instancia, Clinton cree firmemente que el aumento de la colaboración y del comercio con Centroamérica fortalecerá a la clase media estadounidense, su objetivo político clave. Al mismo tiempo, al calificar al régimen de Augusto Pinochet como un “oscuro capítulo” en la historia de Estados Unidos muestra una política exterior que admite errores y que trabaja para crear un mundo mejor con otros países como socios mutuos. Clinton ya se ha posicionado a sí misma como la líder de causas latinas en la economía, la migración y la educación. Sus posturas progresistas por sí solas la hacen la candidata clara para el Partido Demócrata, aunque es capaz de asegurar el apoyo latino haciendo un solo movimiento adicional.

Luego de una cena privada en 2014, se desataron algunos rumores entre la familia Clinton y actual Secretario de Vivienda y Desarrollo Urbano, Julián Castro, de quien se especula podría ser el candidato demócrata a la vicepresidencia en 2016. Castro, un texano nativo de herencia mexicana y exalcalde de San Antonio, tiene una trayectoria impecable, es una estrella en ascenso en el Partido Demócrata y podría asegurarle a Clinton la mayoría del voto latino. Si Clinton gana en 2016 y obtiene la reelección en 2020, Castro se convertiría en un formidable candidato en 2021. El dúo sería imbatible y el representante de las mareas cambiantes de la política estadounidense.

ADAN ACEVEDO es licenciado en Gobierno por la Harvard University. Recientemente concluyó su servicio en Teach for America, un programa de AmeriCorps. Además, fue profesor de Historia de Estados Unidos en la PUC Excel Charter Academy de Los Ángeles y también fue Presidente del Harvard College Democrats.

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One Response to Elecciones 2016: Hillary Clinton y el voto latino

  1. Miguel dice:

    Exelente articulo,siempre manteniendo el nivel que suele ofrecer Foreign Affairs,saludos cordiales.

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