Hambre de voz y voto

12 noviembre, 2014 • Artículos, Asia/Pacífico, Portada, Regiones • Vistas: 2544

Las tensiones políticas en Hong Kong y sus repercusiones en China 

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Noviembre 2014

Las recientes manifestaciones estudiantiles en Hong Kong han atraído enormemente la atención de periodistas y académicos, no solo porque gozan de enorme popularidad ─lo que no sucede siempre con las manifestaciones de campesinos o de sectores económicamente victimizados─, sino por el despliegue de orden y de civilidad que las ha caracterizado y su excelente manejo mediático. Al mismo tiempo, muchos esperan sus posibles repercusiones en China, lo cual revela uno de los ejes que subyace en las discusiones sobre estos asuntos: la herencia verbal de la Guerra Fría.

Esta herencia hace alusión a la fobia que hoy desatan las palabras “comunismo” o “socialismo”, sin el menor análisis de sus orígenes y de la pérdida actual de contenido original en los países que así se denominan ─como China, Corea del Norte, Cuba, entre otros─. Del mismo modo, alude al rechazo que se tiene en China a las expresiones “democracia occidental” y “multipartidismo”, que tampoco son una amenaza real para la forma de capitalismo salvaje y excluyente que predomina en Hong Kong y en China, ni para el autoritarismo desarrollista de esta última, como lo demuestran múltiples casos en el mundo.

Junto a su innegable importancia económica, Hong Kong es para China uno de los símbolos de su reivindicación ante el colonialismo, parte fundamental de la construcción de su discurso nacionalista. Hong Kong fue el símbolo de la cesión territorial a perpetuidad por la derrota del imperio chino por el británico en la Primera Guerra del Opio entre 1839 y 1842.Posteriormente, mediante la Convención para la Extensión del Territorio de Hong Kong en 1898, se concretó la cesión de la península de Kowloon, de los Nuevos Territorios ubicado al norte y de la isla de Lantau y se limitó a 99 años.

Si bien en los últimos años del gobierno colonial británico hubo reformas apresuradas para fomentar un gobierno más plural en la colonia, nunca buscaron democratizar institucionalmente el sistema político. Por ejemplo, al final del gobierno colonial, se reformó el Consejo Legislativo de Hong Kong ─que antes era nombrado por la corona─ y se convirtió en un organismo con algunos representantes electos directamente. La mayoría de los representantes pertenecían al sector industrial, a las elites profesionales y a la asociación de banqueros, y solo los reales propietarios tenían capacidad de voto.

El último Gobernador colonial, Christopher Patten, reconoció recientemente que fue un gran error del gobierno británico no democratizar las instituciones de la colonia. Mientras crecía económicamente y fungía en cierta forma como una ventana para la economía china ─que permaneció cerrada y bloqueada hasta 1971─, Hong Kong fue la base más importante en Asia de las organizaciones anticomunistas y de espionaje.Muchos de estos grupos subsisten hasta la fecha con una gran militancia en algunos sectores.

Desde el inicio de las negociaciones en 1984 para el regreso de Hong Kong a la soberanía de China, muchos capitales huyeron por temor al gobierno “comunista” chino. Como resultado de esto, las propiedades bajaron extraordinariamente de precio, lo que fue aprovechado por las empresas estatales y capitalistas chinas para posicionarse económicamente en la todavía colonia. Esta tendencia ha continuado después de su incorporación a Beijing, a partir del 1 de julio de 1997, como Región Administrativa Especial. Estos cambios se registraronen el marco de la promesa de Deng Xiaoping de que el sistema económico y social de la excolonia se respetaría, y que se incorporaría al país bajo la fórmula “un país, dos sistemas”.

Desde su regreso a la soberanía de China, esta Región Administrativa Especial se ha regido por la Ley Básica de Hong Kong, una especie de constitución con gran influencia inglesa. Esta concede a la región capacidad de representación en muchos organismos internacionales, le permite operar con un gobierno con alto grado de autonomía y deja la puerta abierta para ampliar las libertades democráticas hasta el voto directo, según el artículo 68 de la Ley Básica. Sin embargo, le niega el derecho a participar en asuntos sobre la diplomacia y la defensa.

Por otra parte, en el artículo 5 se estipula que el sistema y las políticas socialistas no serán practicados en la región, y que el sistema capitalista y la forma de vida previa permanecerán sin cambios por 50 años. Asimismo, en ese mismo periodo, el artículo 27 garantiza la libertad de discurso, de prensa y de publicaciones; la libertad de asociación, reunión y manifestaciones; el derecho y la libertad para formar y para unirse a sindicatos y convocar a huelga. Gracias a que estas libertades han sido garantizadas, en Hong Kong operan una gran cantidad de sindicatos y organizaciones prohibidas en China que encabezan manifestaciones públicas periódicas, como Falun Gong y otras organizaciones anticomunistas, de disidentes chinos, de conmemoración de la represión en Tiananmen, entre otras.

La legitimidad de las movilizaciones

 El actual movimiento estudiantil de Hong Kong coincide con las movilizaciones sociales de España, de Estados Unidos, del Reino Unido y de otros países desarrollados en los que la clase media educada muestra preocupación por el futuro incierto, fundamentalmente en el ámbito económico. La diferencia es que, mientras su situación económica es definitivamente mejor que sus contrapartes, los estudiantes de Hong Kong tienen una bandera que los legitima ante la comunidad internacional: el reclamo por el voto universal y directo. Los otros movimientos surgieron en sistemas que garantizan todas las libertades políticas, pero con altas tasas de desempleo y crisis hipotecarias. Ante esta situación, sus demandas se diluyen entre propuestas imprecisas y contradictorias con el modelo económico internacionalmente aceptado y por ahora inamovible.

Esta no es la primera protesta estudiantil en Hong Kong. En 2003 más de medio millón de manifestantes lograron frenar una cláusula de antisubversión contemplada en el artículo 23 de la Ley Básica. Por otra parte, en 2012, una manifestación de 130 000 personas logró evitar la aprobación de una reforma a los programas de enseñanza. También se han registrado otras importantes movilizaciones de trabajadores portuarios, que en su mayoría han alcanzado sus objetivos, pero no reciben atención mediática porque van en contracorriente de las tendencias dominantes en el mundo.

La más reciente movilización está vinculada con la próxima elección del Jefe Ejecutivo de Hong Kong. No es un movimiento estudiantil espontáneo, pues ha sido cuidadosamente planeado en múltiples reuniones públicas ─desde principios de 2013─ por grupos anticomunistas en las universidades y en otros ámbitos. Uno de los líderes principales en el ámbito académico es Benny TaiYiu-Ting, profesor asociado de derecho en la Universidad de Hong Kong, quien organizó un referéndum no oficial entre el 20 y el 29 de junio de 2014 sobre la forma de designar a los candidatos para Jefe Ejecutivo en 2017. En el referéndum participaron 792 808 votantes ─cifra que representa el 20% de los electores registrados─, y la propuesta sobre la participación de los ciudadanos para elegir a sus autoridades obtuvo un voto mayoritario.

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La Verdad

El financiamiento de esta actividad no ha sido muy claro. Por su parte, Beijing publicó ese mismo mes el Libro Blanco sobre Hong Kong en el que aclara la confusión existente sobre el significado de la fórmula “un país, dos sistemas”. Esta fórmula establece que Hong Kong tiene un alto grado de autonomía, pero no una autonomía completa, ya que el gobierno central mantiene la jurisdicción total sobre el territorio.

Si bien el movimiento estudiantil estaba planeado para estallar el 1 de octubre de 2014 ─día de la conmemoración de la fundación de la República Popular China─, debido a la falta de acuerdo, la movilización inició el 28 se septiembre de 2014 con una huelga y una manifestación estudiantil. El motivo explícito fue que, ante los movimientos de grupos anticomunistas desde 2013, la Asamblea Popular Nacional de China anunció el 31 de agosto de 2014 que la elección para Jefe Ejecutivo de la región se realizaría por sufragio universal, pero que los candidatos serían propuestos por la actual Comisión de Asuntos Electorales. Esto obviamente significaría el control de Beijing sobre los candidatos propuestos.

El día posterior al inicio de las manifestaciones, los ricos más poderosos de Hong Kong volaron a Beijing para participar en una reunión urgente con el presidente Xi Jinping. Entre los participantes se encontraban Lui Che Woo del grupo K Wah, Peter Woo del grupo Wharf, Robert Kuok del Kerry Group, Lee Shau-kee de Henderson Land, Li Ka-shing de Cheung Kong, y el anterior Jefe Ejecutivo, TungChee-hwa. Poco se ha sabido de las conclusiones de esa reunión, pero es obvio que Beijing dejó la solución del asunto a las autoridades locales, mientras la crisis no escale a niveles intolerables o se demuestre una obvia participación de entidades extranjeras.

La movilización estudiantil ha demostrado la división política que impera en la Región Administrativa Especial. Los manifestantes son jóvenes de clase media, con alto poder adquisitivo y provenientes de familias educadas que todavía ejercen autoridad sobre sus hijos. Una parta de la población siente cierta simpatía hacia ellos ─por sus actos de limpieza y porque no fuman durante las protestas─ y los apoyan con cargas de batería y de crédito gratis para sus teléfonos celulares, con agua, con bastimentos e incluso les facilitaron un Ferrari para crear una barricada. Otro sector de la población no está de acuerdo con las manifestaciones, porque aseguran que, al obstruir las calles, dificultan el libre tránsito para acudir a sus trabajos. Algunos opinan que no es el método adecuado para conseguir sus objetivos, por lo que sostienen que una negociación directa con Beijing podría arrojar mejores resultados. Incluso, han surgido algunos grupos que han atacado con violencia a los manifestantes. Hay quienes señalan que estos grupos violentos fueron enviados por el gobierno, lo cual resulta difícil de creer ya que es más probable que formen parte de tríadas que defienden intereses de pequeños negocios.

Representación arbitraria

La Comisión de Asuntos Electorales de Hong Kong, heredado del periodo colonial, está compuesto teóricamente por 1200 miembros, entre ellos los integrantes del Legislativo y los delegados de Hong Kong que participan en la Asamblea Popular Nacional de China. Esta comisión electoral está conformada por cuatro grupos de representación que a su vez se dividen en 38 subsectores regionales, cada uno con 300 representantes de distintos sectores ─desde el empresarial, el laboral, el de profesionistas, el artístico y el religioso hasta el de los servicios sociales y el político─.

Sin embargo, hay una gran arbitrariedad en la representación. Por ejemplo, sesenta de los integrantes de la comisión pertenecen al sector agrícola y de pesca, más de los que pertenecen al sector financiero y de seguros, aun cuando solo representan el 0.1% de la economía de la región. Por otra parte, 40% de los miembros son representantes de sectores y no fueron elegidos popularmente. Otra arbitrariedad es que el aeropuerto internacional ─uno de los más grandes del mundo─ es propiedad del Estado y sus representantes solo tienen un voto en el consejo electoral. También algunas compañías extranjeras tienen representación y además, una persona puede tener varios votos si representa a diferentes empresas. Asimismo, hay sesenta miembros que representan a seis religiones. El sector de los grupos profesionales es el más democrático pues sus miembros votan para elegir a sus representantes.

La comisión electoral solo funciona para la elección del Jefe Ejecutivo de la Región Administrativa Especial. Además, existe un congreso unicameral, conocido como el Consejo Legislativo y conformado por setenta miembros. De ellos, 35 son electos directamente por las divisiones administrativas, cinco son representantes de los grupos profesionales y de otros grupos de interés, y los otros treinta son representantes de los sectores funcionales de poder económico. Por su parte, los grupos de partidos políticos ─agrupados bajo las denominaciones de “prodemocráticos” y “proBeijing”─ cuentan con una representación importantetanto en el Consejo Legislativo como en la comisión electoral. Sin embargo, el predominio de los grupos “proBeijing” proviene, en buena medida, de las representaciones financieras y sindicales. Por otro lado, el Jefe Ejecutivo se asesora por un Consejo Ejecutivo seleccionado por él mismo.

Dependencia china

En este contexto de movilizaciones sociales, es necesario considerar algunos aspectos de Hong Kong que influyen en la situación actual y en su perspectiva futura. En principio, es una economía vinculada a la del resto de China. Durante 2012, más del 64% de la inversión extranjera a China se llevó a cabo a través de esta región. Por tal motivo, China es su principal socio comercial. En el mismo año, se registró la vista de 35 millones de turistas y de otro tipo de visitantes procedentes del continente asiático. Además, el 10% de su población ─que se estima en poco más desiete millones─ está compuesta por nuevos residentes llegados de otras regiones de Asia a partir de 1997.

Por otro lado, si bien el ascenso económico de China ha tenido un impacto positivo en los sectores financieros, inmobiliarios y demás servicios en Hong Kong, muchos otros sectores ─como los productivos─ prácticamente han desaparecido. Este fenómeno ha ocasionado que el 90% de su economía esté concentrada en el sector de servicios y el 9% en el sector productivo. De igual forma, la tasa de desempleo es muy baja ─apenas por encima del 3%─ y el sector de servicios es el que fundamentalmente proporciona la mayor cantidad de empleos, y demanda cada vez más preparación para obtenerlos.

AFP

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A pesar de la tensión que generada por las manifestaciones, la bolsa de valores no se ha visto afectada, gracias a las relaciones con el mercado bursátil de Shanghái. Sin embargo, si el tamaño de su economía era del 12% de la de China en 1984, hoy es solo del 3%. Pese a que Hong Kong tiene otras grandes ciudades que compiten como centros financieros ─como Singapur y Shanghái─, durante el segundo trimestre de 2014 el crecimiento del PIB apenas llegó al 1.8%. Además, China cuenta con cinco puertos con un tonelaje mayor al de Hong Kong y, en la medida en que Beijing avanza en la internacionalización del yuan, Hong Kong tendrá un papel cada vez menos protagónico en la economía de ese país.

Cabe mencionar que Hong Kong se mantiene como una de las economías más libres del planeta y ocupa el cuarto lugar en términos del más alto porcentajes de millonarios, solo por detrás de Catar, Singapur y Suiza. El 8.5% de sus familias posee más de un millón de dólares americanos, pero al mismo tiempo, cerca de 1.3 millones de personas ─que representan el 19.6% de la población total─ vive por debajo de la línea de pobreza, fijada en la mitad del ingreso promedio familiar. En 2011, el ingreso promedio del 10% de las familias más pobres descendió 16% con respecto a 2001, mientras que el ingreso promedio del 10% de las familias más ricas aumentó 12% en el mismo periodo.

 Ante esto, se han registrado múltiples manifestaciones para demandar al gobierno una pronta solución a esta situación que se agrava cada vez más con el alza en el precio de los bienes inmobiliarios ─el cual se estima en 20% anual─ y con la inflación generada por el alza en los precios de los alimentos importados. El coeficiente de Gini de Hong Kong se ha elevado a 0.525, lo cual lo acerca a los niveles más alarmantes de concentración de la riqueza de Latinoamérica. En este sentido, el número de millonarios en la región se elevó a 35.7% en 2013, llegando a los 114 000 personas, entre ellas los cuatro hombres más ricos de Asia: Li Ka-shing, Lee Shau-Kee, Lui Che Woo y Cheng Yu-tung, con una fortuna conjunta calculada en 90 000 millones de dólares. La respuesta del gobierno actual a tales manifestaciones ha sido aumentar los subsidios para los más pobres y para los más de 400 000 ancianos de residen en la región (es importante notar que la población por encima de los 65 años sobrepasa el 14%, lo que representará un grave problema para los fondos de pensiones en el futuro próximo).

 Finalmente, en las últimas semanas el movimiento estudiantil de Ocupar Central con Paz y Amor se ha debilitado por las divisiones internas y por la radicalización de la dirigencia, que ha llevado sus demandas a la renuncia de las autoridades de Hong Kong, lo cual no ha sido del todo bien recibido por la mayor parte de la población. Según las encuestas, la Federación de Estudiantes se ha convertido en la organización más popular, seguida por la Federación de Sindicatos ─que tiene una posición más a favor de Beijing─ y ambas han sobrepasado a los partidos políticos tradicionales. Por ahora se ve muy difícil que China ceda a las demandas estudiantiles y es probable que el actual movimiento se esfume por el cansancio y porque finalmente el grupo que se mantiene en las calles no está padeciendo en este momento ni de un autoritarismo asfixiante ni de una situación económica insostenible. Sin embargo, se puede esperar que Hong Kong continúe como un centro de demandas sociales importantes, ya sea por parte de los trabajadores y sectores económicamente desprotegidos, los cuales ven su situación cada vez más difícil, o por estudiantes universitarios que demanden el derecho al voto universal, atizados por infinidad de grupos anticomunistas que alberga esa región.

ROMER CORNEJO es profesor investigador en el Centro de Estudios de Asia y África de El Colegio de México, donde está a cargo de la cátedra de Historia Contemporánea de China. Su investigación se centra en el sistema político de China y en las relaciones de ese país con México y Latinoamérica.

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