Polity: Demystifying Democracy in Latin America and Beyond

21 enero, 2019 • Reseñas • Vistas: 314

logo  Julio César Díaz Calderón 

.

Polity: Demystifying Democracy in Latin America and Beyond, Joe Foweraker, Boulder, Lynne Rienner Publishers, 2018, 224 pp., US$67.00.

En Ciencia Política hay dos aproximaciones principales para definir a la democracia: la empírica y la normativa. Ambas parten de la aceptación de que la democracia es una cualidad deseada por los sistemas políticos y que su estudio es necesario para entender cómo transitar a regímenes políticos de este tipo. La primera corriente supone que, para ser democrático, un Estado debe cumplir con ciertos requisitos clave, como el control sobre las decisiones gubernamentales por medio de procesos electorales contenidos en la Constitución, elecciones regulares y justas, el derecho de casi todos los adultos a votar y a postularse para los puestos públicos, la libertad de expresión, fuentes de información plurales y el derecho de asociación autónoma. La corriente normativa, en cambio, se centra en ciertos valores que considera que pueden asociarse universalmente al ideal de democracia, el cual usualmente corresponde a una variante de la democracia liberal constitucionalista.

En Polity: Demystifying Democracy in Latin America and Beyond, Joe Foweraker sostiene que estos dos paradigmas son inapropiados para explicar cómo son los sistemas políticos latinoamericanos. Así, considera que con ambas teorías se elaboran modelos de democracia que se definieron y que se miden en términos de las particularidades de los sistemas estadounidense y europeo, lo que impide ver la forma en que nuevos Estados transitan a modelos que emulan algunas, pero no todas, las características del ideal o de la construcción empírica de lo que es la democracia. En particular, al concentrarse en las patologías de las democracias periféricas y en la justificación de las carencias de las democracias avanzadas, se vuelven limitadas en dos aspectos:
1) no pueden explicar la existencia de prácticas patrimoniales de las democracias mejor calificadas en los indicadores democráticos, y 2) no consideran los intrincados contextos que plantean las relaciones de clase, la formación estatal y las interacciones entre Estado, régimen y sociedad civil.

Con este diagnóstico de los estudios democráticos, Foweraker sostiene que el mayor error de las investigaciones sobre la democracia es que no consideran las teorías sobre el Estado y sobre la formación estatal, y a cambio, ofrece un modelo (y un método) alternativo para el estudio de la democracia. El error señalado es de vital importancia para los internacionalistas y los politólogos (latinoamericanos), pues permite crear metodologías para una lectura conjunta de los desarrollos teórico-prácticos sobre la democracia.

En efecto, en Ciencia Política se tiende a desconocer la importancia del estudio del Estado, y en particular, de cómo sus instituciones privilegian la participación de ciertos actores y la discusión de ciertos temas en detrimento de otros. En cambio, los avances teórico-prácticos de las Relaciones Internacionales se concentran en el Estado y en la formación estatal, pero no toman en serio ciertos componentes del régimen político, como la esfera pública, el derecho público, la
sociedad política (partidos políticos, grupos de intereses y otros), los medios de comunicación y los aspectos formales de la ciudadanía (como los derechos y las protecciones que predica la aceptación del pacto estatal).

El término polity, que en algunos lugares se traduce como gobierno, se popularizó en los estudios comparados de Ciencia Política para distinguir entre los términos en inglés policy, politics y polity
(que denotan el contenido, el proceso y la forma de la política). Foweraker, en cambio, retoma la idea de polity de los textos políticos de Aristóteles y le da el significado de una amalgama entre democracia y
oligarquía. El libro es el resultado de un esfuerzo por definir y aportar métodos de investigación coherentes sobre estos sistemas políticos. En particular, Foweraker sostiene que un “polity moderno combina características de un régimen democrático con intereses y poderes oligárquicos que se protegen institucionalmente por su inserción en un Estado patrimonial”. Como ejemplos de estas instituciones formales e informales, el autor anota los conglomerados de creación legislativa, en particular las asambleas constituyentes, los procesos electorales, los sistemas de derechos humanos, los mecanismos de protesta civil, el populismo y el republicanismo. Un Estado patrimonial es un Estado en el cual las facciones que determinan las leyes constitutivas de la nación, en especial la Constitución, actúan a modo de asegurar sus privilegios, sobre todo el de mantener su capacidad para realizar prácticas patrimoniales.

Dos características del análisis de Fowe-
raker son su dimensión teórico-práctica
y el marco geográfico de su investigación. En primer lugar, el autor recalca la importancia de un estudio crítico que combine generalizaciones independientes y casos prácticos. Esto le permite mostrar la
validez de sus conclusiones y posibilita
la reconfiguración constante de la teoría. En segundo, al centrarse en Latinoamérica, Foweraker relativiza los aportes de textos en los que no se hacen explícitas las limitaciones que imponen los lugares donde se aplican sus teorías.

Polity: Demystifying Democracy in Latin America and Beyond es una lectura obligatoria que incita a reconsiderar las pretensiones explicativas y prescriptivas de la teoría democrática tradicional y a caminar hacia el reconocimiento teórico-práctico de las conductas oligárquicas de los sistemas políticos a partir de este novedoso marco de estudio.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Cargando…