Nuevo espacio para el régimen de Maduro: coalición autoritaria

10 septiembre, 2018 • Artículos, Latinoamérica, Portada • Vistas: 1287

Hurriyet Daily News

Imdat Oner

Septiembre 2018

Venezuela atraviesa una grave crisis económica y humanitaria. Las políticas del presidente Nicolás Maduro han llevado al país a una espiral descendente, agravada por la crisis política que está profundizando la situación caótica del país. Tanto en la comunidad internacional como entre los venezolanos, existe una creciente preocupación por la constante erosión de la democracia y el Estado de derecho. Las autoridades políticas de los países vecinos y otros han optado por ejercer presión política y económica por medio de sanciones, como un medio para presionar al gobierno de Maduro a retomar el Estado de derecho y mantener negociaciones con la oposición.

Maduro afirmó que la presión proveniente del hemisferio occidental y Europa es parte de una conspiración internacional liderada por Estados Unidos para derrocarlo y tomar el control de los recursos petroleros de Venezuela. En respuesta a estos intentos, el gobierno venezolano busca encontrar aliados alternativos para permanecer en el poder y liberarse de la presión. En medio de estas sanciones y presiones de algunos actores internacionales, el régimen ha intensificado sus esfuerzos para mejorar los lazos diplomáticos de Venezuela con Estados aliados fuera del hemisferio, particularmente con actores internacionales de ideas afines.

Contrario a lo que se podría suponer, varios países han empezado a mostrar voluntad de cooperar con el régimen venezolano. En este punto, el creciente entusiasmo de Turquía por Venezuela, a pesar de la presión internacional, es un caso vital para analizar. Turquía, un país cada vez más autoritario, ha sido uno de los aliados más consistentes de Maduro en los últimos años. Por medio de un acercamiento sin precedentes entre los dos países, una nueva era de relaciones diplomáticas entre Ankara y Caracas surgió después del intento de golpe de 2016 en Turquía. Aunque históricamente Turquía nunca ha tenido un vínculo cercano con Venezuela, las relaciones bilaterales entre los dos países han florecido a medida que la presión internacional se ha incrementado en contra de Venezuela. Las visitas oficiales de alto nivel han aumentado, y los lazos económicos y comerciales se han estrechado tras el fallido intento de golpe en Turquía.

Turquía, un país cada vez más autoritario, ha sido uno de los aliados más consistentes de Maduro en los últimos años.

Desde 2016, el presidente Maduro ha realizado dos visitas oficiales a Turquía. Estas fueron las primeras visitas a este país por parte de un jefe de Estado venezolano. Su homólogo turco Recep Tayyip Erdogan también expresó su intención de visitar Venezuela en 2018. Sin embargo, debido a algunos problemas logísticos, la visita de Erdogan ha sido pospuesta repetidamente. En 2017 se celebró el Comité Conjunto Venezuela-Turquía bajo la copresidencia de los ministros de Relaciones Exteriores de ambos países y en el que estuvieron incluidos los sectores financiero, comercial, energético, agroindustrial, industrial y militar. En el evento, los dos países firmaron varios acuerdos sobre aviación, turismo, cultura, agricultura y la lucha contra el crimen internacional.

Turquía ha comenzado a aumentar significativamente su inversión en Venezuela. Ankara apunta a aumentar el volumen de comercio bilateral actual de 150 millones a $ 1000 millones en el corto plazo. El gobierno turco incluso está considerando la posibilidad de manejar las transacciones por medio de pagos en monedas nacionales o mediante un sistema de trueque que contempla el intercambio de petróleo, alimentos y medicinas. Además, mientras que muchas empresas aéreas internacionales han suspendido sus vuelos a Venezuela, la aerolínea insignia de Turquía, Turkish Airlines, lanzó vuelos a Caracas y La Habana en diciembre de 2017.

En el gobierno turco, Venezuela ha encontrado una mano amiga en un momento crítico. Se puede afirmar que Turquía tiene fuertes intereses económicos en establecer vínculos con Venezuela, y son estos intereses los que llevan al gobierno de Erdogan a ofrecer un apoyo explícito al régimen de Maduro. Sin embargo, los factores internos y externos detrás del reciente acercamiento de Turquía hacia Venezuela no pueden limitarse a meros factores económicos.

En medio de un retroceso democrático, Turquía se ha venido alineando políticamente con gobiernos autocráticos. Al unirse a un grupo de regímenes represivos de ideas afines, Erdogan aspira a mantenerse en el poder y seguir alejándose de las normas democráticas. Sus inclinaciones autoritarias han empujado a Turquía, que una vez fuera un país de transición democrática, a ponerse del lado de regímenes autoritarios para enfrentar la presión de las democracias occidentales tradicionales. Al incorporar a su régimen a una coalición más amplia y autocrática, el presidente Erdogan intenta desacreditar cualquier desafío a su autoridad.

Irónicamente, el acercamiento sin precedentes de Turquía con una Venezuela cada vez más aislada coincidió con la creciente influencia de Rusia en Turquía.

Los lazos cada vez más fuertes de Turquía con el gobierno autocrático de Maduro encajan con la creciente tendencia existente entre los regímenes autoritarios de apoyarse mutuamente en respuesta a las presiones de los Estados democráticos. La relación entre Turquía y Venezuela muestra que los Estados autoritarios que se sienten vulnerables a las presiones occidentales son más propensos a crear alianzas contra cualquier posible esfuerzo externo que intente disminuir las posibilidades de supervivencia de dichos regímenes. Estos gobiernos autoritarios tienen en común ser el blanco de duras críticas en términos de democracia, Estado de derecho y derechos humanos por parte de los Estados democráticos liberales. En respuesta a las críticas, estos regímenes antiliberales parecen deseosos de unirse y fortalecer su solidaridad, que incluye una serie de áreas políticas, económicas y culturales. Lamentablemente, el resurgimiento del autoritarismo a escala mundial ha aumentado a los potenciales miembros de esta coalición para incluir a Hungría, Polonia y Turquía. La existencia de esta especie de coalición iliberal plantea la posibilidad que otros países que se conviertan, en un futuro cercano, en democracias defectuosas o que se inclinen hacia un gobierno autoritario, probablemente se unan a este grupo.

Por otro lado, los principales regímenes autocráticos, como Rusia, empezaron a ampliar sus influencias políticas e ideológicas en otros países. La creciente influencia de Rusia en los países autocráticos juega un papel importante al desafiar la democracia y los valores liberales en todo el mundo, y en fortalecer los lazos entre los estados autoritarios en el escenario internacional. Irónicamente, el acercamiento sin precedentes de Turquía con una Venezuela cada vez más aislada coincidió con la creciente influencia de Rusia en Turquía. Durante esta era, las relaciones de Turquía con Estados Unidos y otros aliados occidentales se han deteriorado aún más. Después del intento de golpe en 2016, la política exterior turca se alejó dramáticamente de la alianza trasatlántica y se volvió hacia Rusia. Los aliados rusos de larga data se han convertido ahora también en socios potenciales de Turquía. Por lo tanto, no estaría mal afirmar que el reciente acercamiento turco-venezolano está estrechamente ligado a la reciente influencia rusa en la política turca. El mismo argumento también sería relevante para explicar las mejores relaciones entre los antiguos Estados soviéticos, como Azerbaiyán, Bielorrusia y Kazajistán. Los acontecimientos recientes en Europa, y en otras partes del mundo, presentan mayores oportunidades para la subversión rusa en el orden mundial.

Es demasiado pronto para hacer predicciones sobre la duración de la reciente coalición de países autoritarios. Sin embargo, los factores detrás del acercamiento de Turquía con el gobierno autoritario venezolano ofrecen evidencia significativa del alcance de esta emergente coalición trasnacional. Cualquier intento de aislar al gobierno represivo de Maduro en la comunidad internacional debe tener en cuenta esta realidad. Aunque la victoria de Maduro en una elección simulada (que le garantiza un nuevo mandato de 6 años) seguramente traerá una mayor presión internacional sobre su régimen, es probable que este encuentre apoyo continuo de nuevos aliados alternativos. Los esfuerzos de aislamiento de organismos multilaterales contra regímenes antiliberales, como el gobierno de Maduro en Venezuela, deben ser conscientes de sus límites dada la emergente red de apoyo de una coalición de regímenes autocráticos.

IMDAT ONER es doctorando en Relaciones Internacionales en la Florida International University. Fue diplomático de carrera en el Ministerio de Asuntos Exteriores de Turquía. Además, fungió como Vicejefe de Misión y Director Político en la embajada de Turquía en Caracas, Venezuela. Sígalo en Twitter en @im_oner.

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One Response to Nuevo espacio para el régimen de Maduro: coalición autoritaria

  1. Sonia Fonsena dice:

    Este tema es bastante importante en el período reciente. Los países autoritarios construyen una alianza entre ellos. Esto plantea una gran amenaza para el orden mundial liberal.

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