The sage handbook of diplomacy

17 Abril, 2017 • Reseñas • Vistas: 1195

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The sage handbook of diplomacy, Costas M. Constantinou, Pauline Kerr y Paul Sharp (comps.), Londres, sage Publications, 2016, 722 pp., US$175.00.

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Son pocas las ocasiones en que se encuentra un texto que reúna vastos temas de un campo delimitado y que al mismo tiempo tenga las características de un libro de consulta rápida. El estudio académico de la diplomacia pública es relativamente reciente y aún hay debates sobre sus alcances y la rama de las ciencias sociales a la que pertenece. The sage handbook of diplomacy congrega a 65 investigadores que examinan temas actuales y responden a las preguntas frecuentes que se suscitan en el contexto de las categorías conceptuales que se abordan en la obra.

A diferencia de textos similares, como The Oxford handbook of modern diplomacy o Diplomacy in globalizing world: Theories and practices, este volumen está organizado en cuatro pilares: conceptos y teorías de la diplomacia, instituciones diplomáticas, relaciones diplomáticas y compromisos diplomáticos. Este orden es el hilo conductor para que los lectores conozcan desde la historia y las bases de la diplomacia pública hasta las inquietudes del mundo actual, los desafíos y las buenas prácticas del servicio exterior.

Es interesante leer con detenimiento el primer capítulo, en el que Costas M. Constantinou y Paul Sharp retoman el debate sobre las perspectivas teóricas en los estudios diplomáticos, examinan la definición de diplomacia y ponen en tela de juicio las respuestas de Henrry Kissinger y Hans Morgenthau, al enfrentarlas a una postura más cercana a investigadores estadounidenses como James o Clinton, quienes vinculan la diplomacia exclusivamente con la política internacional y las relaciones internacionales. Vale la pena reflexionar en las innovaciones que los autores postulan como aportes de otras ciencias sociales al avance de la diplomacia pública.

Destaca de la primera parte el capítulo 10, “Diplomatic ethics”, de Corneliu Bjola, quien analiza el escrutinio al que se someten los personeros del servicio exterior. El autor investiga las bases normativas de los juicios éticos y luego examina la práctica ética de las lealtades en la actividad diplomática y su justificación moral, considerando la autoridad que se delegó en ellos. De la segunda parte sobresale el capítulo 20, “Diplomatic language”, de Donald Oglesby. El autor parte de una suerte de teoría constructivista tácita y refresca la noción de que el lenguaje, no solo como habla, sino como vía de transmisión de identidad y de aspectos inherentes a las culturas y los intereses nacionales por la forma en que se comunican los diplomáticos, es un tema que no se frecuenta en los estudios diplomáticos y que ha sido separado recientemente de la rama de la comunicación política.

Dos capítulos son interesantes en la tercera parte. Baldur Thorhallsson y Alyson Bailes se ocupan en “Small state diplomacy”, capítulo 24, de las dificultades enfrentadas por los países pequeños que pueblan el mapamundi del siglo xxi, especialmente a la luz de la globalización. Los autores, además de referir los conceptos más novedosos en la conducción diplomática de los países con menos de diez millones de habitantes, destacan las buenas prácticas de esos Estados, especialmente cuando deben negociar con las grandes potencias o enfrentar amenazas, como el calentamiento de la atmósfera. El capítulo 30, “Latin American diplomacy”, redactado por Sean Burges y Fabricio Chagas, es de especial interés. Los autores plantean que la realidad de la región es muy diferente de la imagen prejuiciosa que de ella percibe: Latinoamérica no es un actor único, como Europa, pues aunque los Estados de la región comparten códigos y realidades, hay otros factores que contribuyen a su unión o a su fragmentación y su prioridad es el desarrollo nacional.

La última parte de este manual comprende una selección de temas de actualidad expuestos desde varios ángulos del trabajo en el servicio exterior. “Conference diplomacy”, “City diplomacy”, “Citizen diplomacy”, “Celebrity diplomacy”, “Digital diplomacy”, “Business diplomacy”, “Sports diplomacy”, “Science diplomacy”, “Indigenous diplomacy” y “Pariah diplomacy” son algunos de los 18 capítulos de esta sección dedicada a la paradiplomacia. Los compiladores incluyeron visiones sobre actividades no profesionales en el servicio exterior que pueden abonar los intereses nacionales de los Estados, como la diplomacia de las celebridades o la diplomacia digital, de reciente cuño.

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