The Rise of Post-Hegemonic Regionalism. The case of Latin America

1 octubre, 2013 • Reseñas • Vistas: 823

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The Rise of Post-Hegemonic Regionalism. The case of Latin America, Pía Riggirozzi y Diana Tussie (eds.), Estados Unidos, Springer, 2012, 194 pp., US$139.00.

En 2013, algunos gobiernos europeos negaron el permiso de sobrevuelo o aterrizaje a un avión que transportaba a Evo Morales, Presidente de Bolivia. La cuestión suscitó el rechazo unánime de la región latinoamericana que actuó a través de la Unión de Naciones Suramericanas (Unasur), la Alianza Bolivariana para los Pueblos de Nuestra América (ALBA) y la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (CELAC). En 2012, Ecuador también recibió el respaldo de todo el vecindario ante la amenaza del Reino Unido de no respetar los tratados internacionales e ingresar a su embajada para apresar al fundador de Wikileaks, Julian Assange. Asimismo, la CELAC acaba de rechazar la inclusión de Cuba en la Lista de Estados Patrocinadores del Terrorismo que elabora Estados Unidos e instó a Washington a terminar con esta “práctica unilateral”. Y Argentina ha conseguido que las tres agrupaciones apoyen su reivindicación de sentarse a la mesa con los representantes de la reina Isabel ii para negociar la soberanía de las islas Malvinas.

En esta era de reconfiguración de la estructura de poder mundial, parece que Latinoamérica se siente más confiada en sus propias capacidades y está hablando con frecuencia con una sola voz. De hecho, las asociaciones citadas se conciben como un vehículo para la proyección internacional de sus miembros. También son un medio para propiciar la cooperación intrarregional en la gestión de los problemas comunes y de las oportunidades para impulsar el desarrollo. Todas fueron creadas en los últimos 10 años y constituyen el fenómeno más notable en las relaciones internacionales de América Latina en dicho período. Por ese motivo, el libro editado por Pía Riggirozzi y Diana Tussie constituye una aportación oportuna y valiosa.

Las autoras identifican la Unasur y al ALBA como la expresión de un nuevo tipo de regionalismo posthegemónico, el cual estudian desde un enfoque de Economía Política. Su argumento central es que, a raíz del ascenso de una serie de gobiernos de izquierda y la progresiva erosión del liderazgo de Estados Unidos en la zona, Sudamérica se ha convertido en un espacio fértil para la puesta en marcha de entes regionales que proponen nuevas formas de entender para qué sirve el regionalismo y cómo se construye. Se trata de un regionalismo que rechaza la integración regional basada en el libre comercio y en las ideas neoliberales; es decir, rechaza el corazón del proyecto hegemónico de Washington en el continente. Recupera, además, un papel más prominente para el Estado en la gestión del desarrollo y retoma la preocupación por la agenda social, las asimetrías entre países y sectores, así como la importancia de ensanchar los márgenes de autonomía frente a potencias extrarregionales.

La discusión teórica y conceptual que se presenta en los dos primeros capítulos provee el marco para que diferentes expertos analicen los regímenes sectoriales que se desarrollan en el seno de la Unasur y del ALBA. En ese sentido, se aborda la Iniciativa para la Integración de la Infraestructura Regional Suramericana, que pretende ser un nuevo motor del regionalismo. Se estudia también el Consejo de Defensa Suramericano y los mecanismos de cooperación en materia monetaria (por ejemplo, el SUCRE). Finalmente, se analiza la participación de la sociedad civil, tanto en la agenda medioambiental de la región como en las nuevas instituciones regionales.

Este libro dibuja, pues, un panorama complejo y nos ayuda a comprender algo fundamental: cómo es que los países de Sudamérica están preparándose para posicionarse lo mejor posible en los albores de un “mundo postamericano”.

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