Respondiendo a la amenaza proteccionista

28 noviembre, 2016 • Artículos, Latinoamérica, Portada • Vistas: 2146

Omar Torres/AFP

Omar Torres/AFP

avatarDefault Rodrigo García-Verdú

Noviembre 2016

Una colaboración de México ¿cómo vamos?

Le economía mexicana es, ha sido, y seguirá siendo muy vulnerable a los cambios en la política comercial de Estados Unidos, como lo pone en evidencia el hecho que cerca del 80% de las exportaciones mexicanas se destinen al mercado estadounidense. Ello no quiere decir, sin embargo, que la economía mexicana se encuentre indefensa ante la amenaza de la adopción de medidas proteccionistas. La clave en el diseño de una respuesta de política comercial ante la potencial adopción de medidas proteccionistas radica en entender y explotar la dependencia mutua de las dos economías, reconociendo a la vez la asimetría de la relación de los dos países.

El punto de partida debe ser el hecho de que las empresas exportadoras basadas en México cuyo principal destino es Estados Unidos, la mayoría de las cuales son empresas con sede en el país del norte, son aliadas naturales del gobierno mexicano en el combate a la adopción de medidas proteccionistas. Todos hemos escuchado de algunas de estas empresas, como Fiat-Chrysler, Ford, General Motors, Nissan y Volkswagen, las cuales producen bienes de uso final y tienen marcas muy reconocidas. Hay muchas otras de las cuales probablemente no hayamos oído hablar, como Delphi, Flextronics, Grupo Kuo, Jabil, Medtronics, Metalsa, Nemak, San Luis-Rassini, etcétera, ya que se dedican a la producción de bienes intermedios o insumos.

La potencial colaboración entre el gobierno mexicano y estas empresas para formar una coalición antiproteccionismo se facilita ya que la mayoría de las empresas ya están unidas entre sí por medio de cámaras y asociaciones, como el Consejo Nacional de la Industria Maquiladora y Manufacturera de Exportación, la Asociación Mexicana de la Industria Automotriz, la American Chamber of Commerce y las demás cámaras de comercio binacionales, entre otras. Además, estas organizaciones mantienen un diálogo permanente con el gobierno mexicano por medio de la Secretaría de Economía y otras contrapartes. Si bien las empresas miembros de estos distintos grupos están expuestas en distinta medida al mercado de Estados Unidos, todas tienen mucho que perder si este se vuelve más cerrado al comercio exterior.

La estrategia de defensa ante el proteccionismo debe comenzar por formar una nueva asociación entre el gobierno mexicano y este grupo de empresas. Cada uno tendrá que contribuir recursos proporcionales al daño al que estén expuestos. Los recursos que aporten los miembros de la asociación deberán utilizarse para pagar a: 1) los cabilderos (lobbyists) que deben formar una coalición anti proteccionismo en el Congreso estadounidense; 2) los abogados que promuevan los recursos legales ante las cortes de Estados Unidos y los paneles internacionales, y 3) las empresas que diseñen campañas publicitarias y a los medios de comunicación que las transmitirán. Dichas campañas no deberán estar dirigidas a tratar de defender las virtudes del libre comercio, lo cual sería una pérdida de recursos, sino a cambiar la percepción negativa que muchos ciudadanos en Estados Unidos tienen sobre México.

gm.com.mx

gm.com.mx

Inicialmente las empresas deberán absorber una mayor proporción de los costos del que les corresponde, ya que el Presupuesto de Egresos de la Federación de 2016 no incluye una partida destinada para este fin. Ello no quiere decir que el gobierno mexicano no deba reasignar recursos de otras partidas a este importante objetivo, y de hecho los ciudadanos deberán acostumbrarse a que, de aquí en adelante, se destinen montos significativos cada año a este rubro. Este es el costo que el país deberá absorber para adecuarse a la nueva realidad del proteccionismo. Para ser efectiva, esta propuesta debe ser un esfuerzo de largo plazo ya que, inclusive si no se implementan todas las medidas proteccionistas anunciadas, la caja de Pandora se ha abierto y es muy probable que la agenda proteccionista que ha resultado ser tan exitosa políticamente continúe en el futuro.

¿Por qué destacar a estas empresas manufactureras, la mayoría de las cuales están en el sector automotriz, de autopartes o de productos electrónicos, y no a las empresas de otros sectores, como los servicios? Si bien esta propuesta no es privativa de esfuerzos similares en otros sectores, existen dos razones para iniciar con el sector manufacturero para de ahí expanderse a otros sectores.

Primero, las empresas del sector manufacturero son las más expuestas a los impactos de medidas proteccionistas. Esto se muestra en la gráfica 1, en donde se presentan las exportaciones de México a Estados Unidos por sectores: en el eje vertical se muestran en valor absoluto (millones de dólares) y en el eje horizontal como porcentaje de las exportaciones totales de México en el sector respectivo. En conjunto, las exportaciones de los once sectores cuyo nombre se incluye representan poco más del 50% de las exportaciones totales de mercancías de México a Estados Unidos.

garcia-verdu-antiproteccionismo-graf

Segundo, aunque existe la amenaza de prohibir el envío de remesas en caso de que el gobierno mexicano se rehúse a pagar el costo de construir un muro fronterizo, es muy probable que el poder judicial estadounidense falle en contra de la propuesta de obligar a las personas que quieran enviar remesas a presentar prueba de residencia legal en Estados Unidos. Además, inclusive si éste no es el caso, las medidas propuestas, aunque perniciosas, pueden ser eludidas con relativa facilidad.

En resumen, las empresas basadas en México cuyas exportaciones están dirigidas principalmente al mercado estadounidense son el principal aliado del gobierno mexicano en la estrategia para hacer frente a potenciales medidas proteccionistas. Una vez formada la coalición antiproteccionismo, la primera línea de defensa deberá ser el cabildeo. De hecho, muchas de las empresas potencialmente afectadas tienen una importante presencia en Washington D.C. desde hace muchas décadas, y seguramente ya hayan comenzado los esfuerzos. En segunda instancia está el sistema jurídico, el cual ofrece la protección a las empresas de Estados Unidos instaladas en México de que sus inversiones no sufrirán por un aumento arbitrario de los aranceles que enfrenten para exportar su producción al país de norte. En tercer lugar está el esfuerzo de mediano plazo por cambiar la percepción negativa que tienen muchos ciudadanos de Estados Unidos acerca de México y sus ciudadanos.

El daño que la adopción de medidas proteccionistas tendría es bilateral, aunque el impacto en México sería mayor ya que el comercio internacional tiene una mayor participación en la economía mexicana que en la de Estados Unidos. De hecho, la escala del daño podría ser mundial, como lo demostraron la disrupción de las cadenas de proveduría global con el cierre de empresas en Japón tras el desastre de la planta de Fukushima y en Tailandia tras las inundaciones en 2011.

El gobierno mexicano debe actuar como el coordinador de los distintos grupos de empresas potencialmente afectados y ayudar a superar los problemas de polizón (free rider) que suelen aparecer al formar este tipo de asociaciones. El planteamiento aquí expuesto es solo una parte de lo que debería ser una estrategia más general. Dicha estrategia deberá incluir tanto el diseño cuidadoso de medidas potenciales de represalia, focalizadas para maximizar su impacto en el Congreso de Estados Unidos. También debe incluir la aceleración de la negociación de tratados con otros países, como Brasil, para ayudar a diversificar los mercados de destino de las exportaciones mexicanas.

Hay que tomar en serio la amenaza proteccionista y actuar rápidamente, ya que el daño en términos de posponer las inversiones ante la incertidumbre seguramente ya comenzó a materializarse.

RODRIGO García-Verdú es doctor en Economía por la University of Chicago y licenciado en Economía por el ITAM. Forma parte del grupo de expertos de México ¿cómo vamos? Las opiniones de este artículo son a título personal y no deben ser atribuidas a ninguna otra persona o institución. Sígalo en Twitter en @rgarciaverdu.

Tags:, , , ,

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Cargando…