Las relaciones México-Estados Unidos, 1756-2010

1 abril, 2014 • Reseñas • Vistas: 1291

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Las relaciones México-Estados Unidos, 1756-2010Gerardo Gurza
Lavalle, Paolo Riguzzi,
Patricia de los Ríos y
, Marcela Terrazas y Basante, México, UNAM-SRE, 2012, 1260 pp., MX$1000.00

El profesor Alan Knight, de la Universidad de Oxford, señala en la presentación de esta obra: “La historia nacional no puede entenderse de manera aislada”, y las historias de México y de Estados Unidos no son la excepción. Marcela Terrazas, Gerardo Gurza, Paolo Riguzzi y Patricia de los Ríos detallan 254 años de un pasado compartido desde una óptica interdisciplinaria que trasciende el ámbito oficial. Los temas económicos, legales, culturales, académicos y fronterizos son solo una parte de todo un universo en la relación bilateral.

La historia comienza desde los orígenes virreinales y coloniales en Norteamérica. La perspectiva comparada revela la existencia de muchas diferencias en los procesos, que moldearán la forma de pensar y de actuar en ambos países. Por ejemplo, a partir de su emancipación de España, en el territorio mexicano prevaleció el tema de la soberanía, mientras que para los vecinos del norte, significó un bien con el cual producir riqueza.

La obra demuestra que las relaciones entre ambos países nunca han sido monótonas. En primer lugar, no se trata de una interacción predeterminada en la que un actor domina inevitablemente al otro. En segundo lugar, la visión de largo aliento demuestra que la relación bilateral ha experimentado un constante crecimiento: por ejemplo, entre 1821 y 1867, se registraron apenas nueve pactos bilaterales, mientras que entre 1951 y 2000, el número ascendió a 107. Si bien el libro incorpora diversas vías de análisis, se aprecia con claridad que, en la primera etapa de las relaciones entre México y Estados Unidos, el territorio fue el tema central: la cuestión texana y la sucesiva Guerra del 47 —en la que el 88% de las bajas estadounidenses fueron por enfermedades infecciosas y en la que por primera vez existió un uso masivo de medios telegráficos—.

Las relaciones diplomáticas constituyen una pieza fundamental, aunque no única, en esta historia. El libro se remonta, por ejemplo, al momento en el que Bernardo Gutiérrez de Lara sostuvo, a fines de 1811, el primer encuentro diplomático extraoficial entre los independentistas y el presidente James Madison. A lo largo de las páginas, se recuerda a otros personajes de la historia diplomática bilateral, como Matías Romero, representante mexicano en Washington durante casi 20 años y que, cuando era apenas un joven encargado de negocios, vislumbró las implicaciones para México de la disolución federativa estadounidense. Romero murió en 1898, el mismo año en el que la legación mexicana se convirtió en la primera de Latinoamérica en ser elevada al rango de embajada.

De igual forma, la “economía de la proximidad” que se empieza a gestar, cuyo origen se remonta a la aparición del ferrocarril, pone en jaque la teoría kantiana que afirma que el espíritu comercial es incompatible con la guerra: el Estado mexicano tuvo que asegurarse por mucho tiempo de que Estados Unidos dejaría de tener intenciones expansionistas y, al mismo tiempo, evitar que el estrechamiento económico se detuviese.

Uno de los grandes aportes de esta obra es que expone la evolución de la percepción mutua entre ambas sociedades y sus interacciones. Durante muchos años, los estadounidenses veían a los mexicanos con desdén y desinterés, mientras que desde México era justo lo contrario: se apreciaba el modelo institucional y las ideas estadounidenses. Incluso algunos movimientos sociales mexicanos, como el feminista y homosexual, tuvieron como fuente de inspiración lo que acaecía en Estados Unidos. Sin embargo, durante el siglo xx, creció en Estados Unidos el interés por entender mejor a México, y a principios de la década de 1990, se registró la apertura formal de programas de estudios mexicanos en universidades prestigiosas, como Harvard y Chicago.

En suma, a lo largo de las páginas, los autores reconstruyen, presentan y analizan la interacción entre los dos países con un lente multidimensional y cierran la obra con una breve prospectiva de la relación.

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