La visita de Obama a Argentina

11 abril, 2016 • Artículos, Latinoamérica, Portada • Vistas: 1552

Reuters

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Abril 2016

La visita de Barack Obama a Argentina constituye en sí mismo una acción de política exterior estadounidense y argentina. Sin embargo, el contenido de la visita estuvo cargado de cuestiones de política local para el gobierno de Mauricio Macri.

Para empezar, la fecha elegida —23 y 24 de marzo— coincidió con el 40 aniversario del golpe de Estado con el que inició el régimen dictatorial más cruel de la historia argentina. Acompañando este momento simbólico de gran importancia para muchos argentinos, Barack Obama anunció la desclasificación de archivos estadounidenses de inteligencia y militares sobre el papel de su país con la dictadura argentina (1976-1983). Asimismo, rindió homenaje a las víctimas del terrorismo de Estado y a las víctimas del atentado a la Asociación Mutual Israelita Argentina (AMIA).

Por su parte, la primera dama estadounidense tuvo la oportunidad de poner énfasis en los derechos humanos —en especial en el empoderamiento de las mujeres— durante una charla realizada junto con la primera dama argentina. Estos han sido fuertes gestos destinados a la opinión pública argentina y a la política nacional. Además, la visita también permitió que al nuevo Presidente argentino se le vea en varias oportunidades junto a uno de los líderes internacionales con mejor imagen entre los argentinos.

Finalmente, entre las diversas actividades de las que participó el matrimonio presidencial estadounidense, asistieron a una cena junto a casi 500 personas en donde estuvieron presentes líderes políticos de todos los sectores, empresarios y formadores de opinión. De esta forma, la visita nutrió tanto la imagen de Macri como su relación con la oposición y con sectores económicos interesados en estrechar vínculos con Estados Unidos y otros países industrializados.

En el plano externo, a lo largo de la historia las relaciones entre Argentina y Estados Unidos han sido ambivalentes. Por ejemplo, desde las Conferencias Panamericanas, la diplomacia argentina ha sido una de las que más se han opuesto a la hegemonía estadounidense en la región: a comienzos del siglo XX, Argentina era una economía pujante —la segunda del Hemisferio— y tenía pretensiones de liderazgo que el gigante del norte podía ensombrecer. Además, la “tercera vía” de Juan Perón fue otro momento más en donde Buenos Aires buscó mostrar su autonomía frente a Washington.

Sin embargo, la dictadura militar que llegó al poder en 1976 estrechó los vínculos con Estados Unidos. El gobierno de Raúl Alfonsín, que fue de 1983 a 1989, mantuvo una relación condicionada por las diversas crisis internas que atravesó su gestión. Más tarde, Carlos Menem, que gobernó de 1989 a 1999, llevó a cabo las “relaciones carnales” con Estados Unidos, una política de plegamiento a la potencia vencedora de la Guerra Fría.

Después de la crisis del 2001, en donde el gobierno de George W. Bush no aprobó más préstamos a una economía argentina en crisis, los gobiernos de Néstor Kirchner y de Cristina Fernández hicieron uso de una retórica crítica a Estados Unidos para generar y explotar a una opinión pública argentina antiestdounidense. Sin embargo, esta retórica a nivel nacional no impidió que los Kirchner hayan cooperado estrechamente con Washington en los temas de mayor interés como, por ejemplo, el uso pacífico de energía nuclear y la lucha contra el terrorismo.

Télam

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En el contexto de la visita de Obama a Argentina, los datos de mayor trascendencia mediática han sido los anuncios de la Canciller argentina referentes a la búsqueda de un tratado de libre comercio con Estados Unidos y al inicio del proceso de eliminación de la visa para los argentinos. Empero, existen cuestiones simbólicas importantes a resaltar de este viaje oficial.

La visita del Presidente de Estados Unidos después de las del Primer Ministro de Italia, el Presidente de Francia y la Alta Representante para Asuntos Exteriores de la Unión Europea no significa el regreso de Argentina al mundo ni el fin del aislacionismo que muchos han denunciado. Argentina no ha estado aislada en los últimos años: ha estado distanciada de Occidente, que es diferente. Fue un alineamiento con los países latinoamericanos y son otras potencias emergentes como China y Rusia. Estas visitas indican la recomposición de relaciones con Occidente y, más aún, la bienvenida que Occidente le da al gobierno de Macri. De todas formas, hay que ser cautos y no considerar esto como un realineamiento argentino con Occidente en detrimento de otras regiones. China seguirá siendo un socio importante —especialmente en términos comerciales— y esto lo demuestra el nombramiento del Secretario de Relaciones Internacionales de Propuesta Republicana, el partido de Mauricio Macri, como embajador argentino en Pekín.

El viaje también señaló la búsqueda de retomar un compromiso mutuo entre Argentina y Estados Unidos, países que han cooperado en diversos temas en la región. La agenda de la visita incluyó el fortalecimiento de la cooperación en temas como seguridad ciudadana, energías renovables, comercio, inversiones, ciencia y operaciones de paz.

Con respecto a la inserción internacional argentina, es interesante detenerse a pensar en el trayecto realizado por Obama. Después de la histórica visita a Cuba, el Presidente estadounidense eligió Argentina como segundo destino, un país que recientemente inauguró un nuevo gobierno después de 12 años de gobiernos criticados por Estados Unidos. Además, como se señaló anteriormente, la visita implicó un fuerte apoyo al gobierno de Macri en el plano interno.

AP

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Por otro lado, Macri ha demostrado en sus primeros 100 días de gobierno que está buscando recuperar el liderazgo regional perdido en las últimas décadas y, además, aprovechar la situación de debilidad en la que se encuentran sus potenciales competidores. Desde el norte, una Argentina estable y con posibilidades de crecimiento en el mediano plazo son buenas noticias, ya que permite encontrar en Buenos Aires un interlocutor válido y de peso en la región. En este sentido, el equipo de Macri está buscando hacer un viaje a Cuba que, si es acomodado junto con la devolución de la visita del premier estadounidense, consistiría en realizar el mismo trayecto que Obama y posicionar al país como un actor de relevancia en las relaciones hemisféricas.

Mientras presenciamos el deshielo de las relaciones entre Cuba y Estados Unidos, algunos podrían pensar que también observamos la normalización de las relaciones entre Argentina y Estados Unidos. Sin embargo, Macri está buscando una normalización distinta a la relación histórica que ha tenido con el gigante del norte. Desde el siglo XIX, Argentina ha pasado del distanciamiento al acoplamiento con Estados Unidos. Al menos desde el discurso, el gobierno de Macri quiere salir de esa lógica de extremos. Sin embargo, la sobreactuación y la búsqueda ciega de mejorar la relación con Estados Unidos podrían socavar esta meta y contribuir al pendularismo de la relación que tuvo Argentina con Estados Unidos.

GINO PAUSELLI es licenciado en Relaciones Internacionales por la Universidad de San Andrés y maestrando en Estudios Internacionales por la Universidad Torcuato di Tella. Actualmente se desempeña como asistente de docencia e investigación en la Universidad de San Andrés y Asistente Académico en el Consejo Argentino para las Relaciones Internacionales. Sígalo en Twitter en @ginopauselli. 

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One Response to La visita de Obama a Argentina

  1. leandro dice:

    Mi pais ARGENTINA, era la economia numero 23 a nivel mundial, hasta que llego mugricio , gracias a mercenarios al estilo de la invacion siria, pero mediante medios de desinformacion masiva, como clarin y la nazion, los mercenarios vendieron el ajuste y los bobos egoistas e ignorantes compraron, ahora se quieren matar, gracias a genios que hablan muy sueltos de cuerpos de moral, de corrupcion, y apoyan a esta dictadura neoliberal de extrema derecha, maquillada con globos y una hija de puta en sillas de ruedas, mas una genocida como patricia bullrich en un cargo que me indica, que el destino no carece de una gran cuota de ironia, saludos y mi mas grande deseo de cancer y muerte muy pronta a todos los que operan en este blog pro… Genocidas!

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