China

1 julio, 2013 • Reseñas • Vistas: 1073

avatarDefault Diego Solís

.

China, Henry Kissinger, México, Debate, 2012, 624 pp., MX$399.00.

Henry Kissinger (ex Secretario de Estado de Estados Unidos y Premio Nobel de la Paz en 1973) presenta, a través de una narración crítica y fluida, su más reciente publicación acerca de uno de los países de la región más dinámica del mundo: China.

Gran artífice de la apertura del gigante asiático al mundo (con su histórica visita en 1971 como Secretario de Estado del gobierno del presidente Richard Nixon), Kissinger explica los orígenes y las particularidades de la visión de los líderes chinos respecto de las relaciones internacionales. A través de una serie de entrevistas con líderes chinos, Kissinger explica y analiza la estrategia de la diplomacia de este país con las potencias occidentales para explicar cómo fue la transformación de un país rural y atrasado a uno que aspira a ser la potencia económica del nuevo siglo.

El libro es, sin duda, una aproximación de lo que es, y probablemente serán, las relaciones entre Estados Unidos y China en el siglo XXI: relaciones con un trasfondo de cooperación y confrontación.

Citando a personajes de envergadura de la clase política china, como al coronel Liu Mingfu, cuya visión de la relación entre ambos países es percibida como “una competencia maratónica y como el duelo del siglo”, Henry Kissinger argumenta que para prepararse para la contienda (como si fuera un estado de preguerra) “los Estados Unidos, deberán contar con un proyecto explícito para organizar a Asia con base en contener a China o crear un bloque de estados democráticos para iniciar una cruzada ideológica”.

Con la actual doctrina “pivote” del presidente Barack Obama, que busca contener a su rival asiático y que ya ha producido los primeros roces entre China y sus países vecinos (la disputa con Japón por las islas Diaoyu y la gran escalada de tensión en la península coreana), Kissinger se pregunta si es probable que la presencia estadounidense en el área de influencia China tenga éxito.

Con una conclusión que desempolva el “Memorándum Crowe” (documento publicado siete años antes del estallido de la Primera Guerra Mundial por el diplomático británico Sir Eyre Alexander Barby Wichart Crowe), Kissinger abre la puerta al debate al poner como ejemplo la actual y futura relación sino-estadounidense con la que tuvieron Alemania y el Reino Unido poco antes del estallido del primer conflicto bélico mundial: el primero de ellos, imperio y potencia naval en declive, y el segundo como un Estado continental europeo que buscaba la hegemonía de Europa y después del mundo.

Si dejamos actuar a la imaginación sobre la repetición de la historia pero ahora con dos actores diferentes, separados por un inmenso océano, con diferentes sistemas políticos, ideas y economías, sabemos (y sin lugar a dudas) que el siglo XX fue el siglo de Estados Unidos y que todo apunta a que el siglo XXI será el siglo de China. Claro, siempre y cuando su rival occidental lo permita.

China, de Henry Kissinger, es una lectura obligada para todos aquellos estudioso e interesados de la historia, del presente y del futuro del gigante asiático.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Cargando…