China y la Corte Permanente de Arbitraje

16 marzo, 2017 • Asia/Pacífico, Entrevistas, Portada • Vistas: 3608

Entrevista FAL a Mariko Kawano

USGS/NASA Landsat/Getty Images

 Ulises Granados

Marzo 2017

 

Japón, como uno de los principales promotores del Derecho internacional en general y del Derecho del mar en particular, presta particular atención a situaciones regionales, en particular en el Este y Sudeste de Asia, que puedan impedir la libertad de navegación o que reflejen reclamaciones territoriales consideradas por otros Estados contrarias a las normas internacionalmente aceptadas. Como resultado de la cada vez mayor presencia naval china en el mar de China Meridional y la reciente construcción de instalaciones artificiales en islas en esa región en disputa por varios Estados, la Corte Permanente de Arbitraje en la Haya emitió una serie de fallos arbitrales en julio de 2016 a petición de Filipinas, con resultados adversos para China, pero con implicaciones jurídicas no solo para los países vecinos, sino también para actores extra regionales –como Australia, Estados Unidos y Japón– y para toda la comunidad internacional. La doctora Mariko Kawano, profesora de Derecho Internacional de la Universidad de Waseda e invitada al simposio “Orden Marítimo Internacional realizado el 23 de septiembre de 2016 en el ITAM, comparte con el doctor Ulises Granados, coordinador del Programa de Estudios Asia Pacífico de la institución, su opinión sobre el  premio emitido por la Corte, sus implicaciones en la comunidad internacional, y el futuro del Derecho del mar en general.

 

Foreign Affairs Latinoamérica – ¿Cómo evaluaría usted el papel del Derecho internacional en los esfuerzos para lograr un mejor orden marítimo internacional?

Mariko Kawano – Yo creo que el Derecho internacional no es perfecto, pero por lo menos es parejo. Hoy, un Estado fuerte necesita considerar las leyes internacionales, sí o sí. En particular desde finales del siglo XIX, que es cuando comienzan los esfuerzos para regular el uso de la fuerza y otras medidas coercitivas utilizadas por Estados fuertes, mediante la normativa legal internacional. Es por esto que, incluso ahora, mantener el orden internacional y consolidar cierto nivel de seguridad en las áreas marítimas requiere del Derecho internacional en alguna de sus formas.

FAL – En julio de 2016, la Corte Permanente de Arbitraje en la Haya negó que los reclamos de China en el mar de China Meridional tuvieran bases legales sólidas. Esto, podría argumentarse, ha marcado un precedente importante para el Derecho del mar en materia de solución de controversias. ¿Cuál es su opinión sobre el premio emitido por la Corte?

MK – China siempre ha argumentado que tiene derechos históricos sobre ciertas áreas y características marítimas. Básicamente, el aspecto más importante de este premio es que después de que la Corte expresara claramente su opinión de que aunque los Estados tengan derechos históricos, éstos siguen siendo regidos por lo establecido en la Convención de las Naciones Unidas sobre el Derecho del mar (UNCLOS), China siga actuando como lo ha hecho. China ratificó la UNCLOS en 1996 y es su obligación respetar los derechos soberanos de los demás Estados costeros, tenga derechos históricos o no. Mientras sus argumentos se encuentren en contradicción con las reglas establecidas por la UNCLOS, China no tiene derecho a discutir lo ya acordado en dicha Convención.

FAL – ¿Usted vio limitaciones en el tribunal de la Corte Permanente de Arbitraje en aceptar la jurisdicción del caso o en evaluar los méritos del caso presentados por las Filipinas?

MK – El caso del mar de China Meridional no es un asunto bilateral. Hay muchos Estados costeros en medio de esta disputa. Aun así, Filipinas decidió iniciar procedimientos arbitrarios únicamente en contra de China. Esto quiere decir que, de acuerdo al principio de adjudicación internacional, no se pueden ignorar las relaciones bilaterales y procedimientos bilaterales vis a vis la disputa multilateral. Lo anterior puede ser también uno de los límites de este premio.

Al mismo tiempo, en la parte XV de la UNCLOS se establece que se cuenta con la competencia para tratar solo con la disputa referente a la aplicación e interpretación de la UNCLOS. En otras palabras, no se puede decidir con respecto a nada que no esté comprendido en la Convención. Por ejemplo, en casos de disputa marítima donde pueda haber una disputa territorial, hay que considerar que la UNCLOS no contempla estipulaciones sobre la cuestión de soberanía. Así, cuando dos Estados tienen una disputa de soberanía en torno a una isla y una disputa marítima relacionada con esta disputa territorial, la UNCLOS o los procedimientos arbitrales para solucionar problemas de adjudicación con base en la Convención podrán atender solo la disputa marítima. Éste es sin duda un límite de la UNCLOS, pero al mismo tiempo las cortes y los tribunales  internacionales cuentan con la competencia necesaria para tratar con estos asuntos. Aunque es cierto que, en general, la competencia de las cortes y tribunales internacionales es muy limitada.

Debemos considerar la importancia de ese tipo de decisiones con respecto al alcance limitado de la disputa. En algunos casos –y debo decir que es sobre todo en los casos exitosos–, las decisiones tomadas por las cortes y tribunales internacionales con respecto a estos aspectos limitados de la disputa pueden contribuir a su arreglo final. Éste es un papel muy importante que desempeñan las cortes y tribunales internacionales en materia de solución pacífica de controversias.

FAL – China no participó en los procedimientos del caso y de hecho anunció que el premio es inválido y no constituye una decisión vinculante. ¿Cómo debe proceder la comunidad internacional?

MK – De acuerdo con el Derecho internacional en general y la UNCLOS, las decisiones de las cortes y tribunales internacionales son legalmente vinculantes. Esto quiere decir que la discusión de China con el resto no tiene efecto alguno, ya que no tiene nada que ver con lo dispuesto por el Derecho internacional. Deberíamos persuadir a China a cumplir con el premio o solicitar que responda a las negociaciones dentro de las bases del premio arbitral.

FAL – ¿Cómo transformará esta convención la posición de Japón en sus declaraciones pasadas sobre el mar del Este de China,  el mar de Japón y los Territorios del Norte?

MK – En primer lugar, debo decir que de acuerdo al artículo 33 del capítulo VI de la Carta de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) todos los Estados tienen derecho a disfrutar de libertad de decisión en cuanto a qué medios pacíficos utilizar para asegurar que exista solución pacífica de controversias y, dado que la UNCLOS se concluyó bajo auspicios de la ONU, el mismo principio aplica para esta Convención. Por lo tanto, al menos en lo que concierne a la diputa del mar del Este de China, el mar de Japón y de otros problemas territoriales, probablemente será necesario considerar esta libertad de decisión.

El primer punto importante con respecto a  los Territorios del Norte es que, al menos, Japón y Rusia han estado buscando la negociación durante estos años. Esto quiere decir que mientras ambas partes estén de acuerdo en buscar y encontrar una solución negociada, podrán decidir los medios para alcanzar la solución pacífica de la controversia que más les convengan. Es por esto que no creo que sea el momento de que ambas partes acudan a las cortes y tribunales internacionales. Más bien, deberíamos esperar a ver cómo resultan las negociaciones.

En lo que respecta al mar de Japón, Japón ya ha propuesto a Corea del Sur ir a la Corte Internacional de Justicia (ICJ) en tres ocasiones diferentes, porque esta disputa es esencialmente una disputa territorial referente a la soberanía de la Isla Takeshima. Esto quiere decir que aunque esta disputa contiene aspectos de una disputa marítima, es en esencia una disputa de territorio, por lo que no es un problema que pueda resolverse bajo la UNCLOS. Por lo tanto, si se desea ir a los tribunales, la única opción es presentarse frente a la ICJ (que es independiente de la UNCLOS) o someterse al arbitraje internacional. Japón, como he mencionado, ya ha propuesto a Corea del Sur ir a la ICJ en tres ocasiones distintas: 1954, 1962 y 2002. Pero Corea del Sur no ha aceptado esta propuesta. Así, aunque Japón quisiera una solución por arbitraje resulta necesario concluir un acuerdo especial para iniciar los procedimientos arbitrales y no creo que Corea del Sur acepte este tipo de negociaciones.

FAL – ¿Qué tan efectiva ha sido la ICJ u otras cortes internacionales en la formación del orden marítimo del continente americano?

MK – Entre los Estados americanos, Nicaragua tiene un estatus especial ya que ha resuelto varias disputas con países vecinos a través de la ICJ. Así, Nicaragua apoya el papel de la Corte para la solución de disputas entre Estados latinoamericanos. Pero tengo mis dudas acerca de la efectividad de la Corte, en particular respecto a acuerdos judiciarios entre Estados latinoamericanos cuando veo la respuesta de Colombia al caso Nicaragua-Colombia.

Tras el juicio de la ICJ en el caso Nicaragua-Colombia, Colombia decidió retirarse del Pacto de Bogotá. Más aún,  Colombia no es un Estado signatario, un Estado Parte de la UNCLOS. Así que no estoy segura hasta qué punto los Estados latinoamericanos mantienen la confianza en los procedimientos judiciales. Esa es mi pregunta, pero al menos cuando veo la historia del desarrollo de las cortes y tribunales internacionales, son los Estados latinoamericanos los que establecieron en un inicio instituciones judiciarias permanentes. Fue un gran éxito y también ayudó al Pacto de Bogotá a facilitar la declaración que finalmente reconoció la jurisdicción obligatoria de la ICJ. Así que es posible que los Estados latinoamericanos gocen de un estatus especial en el proceso de solución de controversias mediante instituciones de impartición de justicia. No estoy segura si la respuesta de Colombia afectará ese apoyo y confianza en las instituciones judiciales, pero de igual manera pondré especial atención en estas tendencias latinoamericanas, particularmente, en los próximos 10 años.

FAL – ¿Qué retos a futuro enfrentarán el Derecho del mar y los mecanismos de solución de controversias?

MK – Como ya mencioné, no estoy segura de hasta qué punto mantendrá el Estado el apoyo o la confianza en la solución pacífica de controversias. No obstante, es cierto que la UNCLOS aterrizó un éxito con la mejora de la competencia obligatoria. El papel de la competencia obligatoria es muy importante: siempre que un país desee ir a la Corte podrá hacerlo, o al menos podrá iniciar los procedimientos. Esto es algo muy bueno. La UNCLOS contiene, también, varias provisiones en lo referente a la jurisdicción, actividades y derechos bajo el Derecho del mar, así que yo pienso que contribuirá al Estado de derecho dentro de la comunidad internacional, al menos en lo que se refiere a asuntos marítimos.

FAL – ¿Le gustaría añadir algo a esta entrevista?

MK – Debo decir que tengo mis preguntas con respecto a la completitud de la UNCLOS, ya que fue concluida en 1982 y que como tal se basó en el conocimiento científico que se tenía en la década de 1980. Pero desde entonces, el desarrollo tecnológico y el conocimiento científico han evolucionado significativamente. Por ejemplo, ha evolucionado el potencial de explotación de los recursos del océano. Cuando se concluyó la UNCLOS se pensaba tan solo en la explotación de los recursos minerales en el fondo del mar, pero hoy podemos decir que existe una variedad de recursos potencialmente explotables en la forma de diversidad biológica. Éste es solo un ejemplo del desarrollo que ha habido, así como de la obligación de proteger el medioambiente marino. El conocimiento científico ha cambiado completamente y así lo ha hecho también el mundo, el cambio climático es también un buen ejemplo. Es aquí donde no estoy segura hasta qué punto puedan responder las actuales provisiones de la UNCLOS a las demandas de un mundo cambiante. Así que deberíamos considerar cómo ajustar o repensar las leyes pero, al mismo tiempo, respetar la existencia de la UNCLOS. Lo anterior será un reto importante para los abogados y juristas en los próximos 10 años.

ULISES GRANADOS es profesor asociado del Departamento de Estudios Internacionales y Coordinador del Programa de Estudios de Asia Pacífico del ITAM. Sígalo en Twitter en @ulisesgranados. Esta entrevista ha sido editada y resumida para ajustarse al formato de la publicación.

 

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