Chile y Panamá: un espacio de convergencia con China

25 febrero, 2019 • Artículos, Asia/Pacífico, Latinoamérica, Portada • Vistas: 983

Presidencia de Panamá

Cristián Jara y Abad Goon

Febrero 2019

Asia-Pacífico es una región con la cual Chile y Panamá tienen vínculos históricos, culturales y comerciales. Ambos son países de renta media alta, que tienen una serie de similitudes y espacios de convergencia en su relación con la República Popular China, impulsora del “Cinturón y la Ruta”, una iniciativa, y no una estrategia, matiz que hace la proyección del gigante asiático no solo inclusiva, también atractiva para dos países abiertos al comercio internacional. Este concepto, de Cinturón y Ruta, está inspirado en la red de rutas comerciales establecidas en la dinastía Han (de 206 a.C. a 220 d.C.), conocidas como Ruta de la Seda, que empezaba en lo que actualmente es Xian en el este de China y terminaba en el Mediterráneo, conectando al país asiático con Europa.

Las relaciones comerciales con Chile

De regreso a lo estrictamente diplomático, Chile fue el primer país de Latinoamérica en establecer relaciones diplomáticas con la República Popular China, el 15 de diciembre de 1970. En los 48 años de relaciones ininterrumpidas, han logrado, entre otras cosas, firmar un tratado de libre comercio que se encuentra vigente desde el 1 de octubre de 2006, lo que ha aumentado tanto Chile como China su presencia en los respectivos mercados. Por ejemplo, más de 7300 categorías de productos chilenos pueden ingresar al mercado chino libres de arancel, mientras que desde China ingresan libre de derechos aduaneros prácticamente todos los productos del tratado de libre comercio. En la actualidad, China  se constituye como el primer socio comercial de Chile, al registrar un crecimiento promedio anual del intercambio comercial de un 13% entre 2006 y 2017, y las exportaciones totales un crecimiento del 12.4% en el mismo periodo, concentrando un 27.5% de las exportaciones chilenas. Además, Chile registró un saldo positivo en 2017 de 4020 millones de dólares en su balanza comercial, respecto al país asiático.

Sumado a lo dicho, las firmas chinas reportan solo un inventario de inversión de 922 millones de dólares a 2016, de acuerdo al Banco Central de Chile, pero con proyectos específicos por más 1800 millones de dólares en rubros como energía, minería, infraestructura y otros (según datos de InvestChile, continuadora legal del Comité de Inversión Extranjera, de acuerdo a la ley 20.848 de 2015). Sin embargo, a todo esto se suma la compra de parte o el total de empresas chilenas, que desde 2015 a la fecha superan con creces las cifras antes mencionadas.

En relación a la Iniciativa del Cinturón y la Nueva Ruta de la Seda, el Ministro de Relaciones Exteriores de Chile, Roberto Ampuero, llegó a la Comisión Nacional de Desarrollo y Reforma de China en noviembre de 2018 para firmar el acuerdo de cooperación entre ambos países en el marco de la Iniciativa. El memorando de entendimiento, en el marco de la Iniciativa, permitirá entrar en una nueva etapa de colaboración entre Chile y China y, además, explorar muchas nuevas formas de cooperar y desarrollar infraestructura, aumentar las inversiones y el desarrollo de proyectos en los más diversos espacios: carreteras, puertos, puentes, renovación de ferrocarriles, entre otros. Además, se produjo la Tercera Reunión del Mecanismo de Diálogo de Coordinación y Cooperación Económica Chile-China, que tiene como objetivo revisar la colaboración en áreas prioritarias tales como infraestructura, energía, minería e innovación.

El conocimiento profundo de la mentalidad de negocios con China y la selección de información refinada de cada una de las provincias del país es una ardua tarea en la que Chile y Panamá pueden ser socios estratégicos.

Con Panamá existen diversos espacios de convergencia, ya sea porque Chile siempre ha estado dentro de los cinco primeros usuarios del Canal de Panamá,  hoy cuarto ―luego de Estados Unidos, China y México―, por un eventual ingreso a la Alianza del Pacífico o por la manera de compartir experiencias en factores interculturales, que por cierto son uno de los mayores desafíos en la penetración de los mercados de Asia-Pacífico. En 2019, Chile será sede del Foro de Cooperación Económica Asia-Pacífico (APEC). Además, desde hace décadas se han implementado planes empresariales en Asia, tanto por la Sociedad de Fomento Fabril como por entidades gubernamentales chilenas, con especial énfasis en China. Sin embargo, el conocimiento profundo de la mentalidad de negocios con China y la selección de información refinada de cada una de las provincias del país es una ardua tarea en la que Chile y Panamá pueden ser socios estratégicos.

Ya es un lugar común hablar de desafíos, y es más propio hablar de “hojas de ruta” para acometer oportunidades concretas, en este caso en China. Para ello, aún faltan especialistas que no solo hablen el idioma, sino que sumen un conocimiento real de la mentalidad del gigante asiático, acompañado también por una sólida red de contactos en los diferentes niveles (público y privado).

Las relaciones comerciales con Panamá

Panamá estableció relaciones diplomáticas con China el 13 de junio de 2017, al reconocer el principio de “una sola China”. A la fecha ha adoptado una agresiva agenda que ya considera más de una veintena de acuerdos de diversa índole y un tratado de libre comercio en plena negociación. Es así como, al finalizar noviembre de 2018, se cerró la cuarta ronda de negociaciones sobre el tratado de libre comercio entre China y Panamá. Estas acciones dejaron clara la posición panameña sobre los beneficios del certificado de reexportación para ambas partes, como vía para el intercambio de productos desde Latinoamérica hacia China, y viceversa, por medio de la utilización de Panamá como centro de operaciones de industrias de valor agregado y redistribución.

Además, en acceso a mercado, Panamá ha plasmado satisfactoriamente su posición y se ha visto el avance y la eficaz articulación de los intereses del sector privado para alcanzar un acuerdo comercial que procura beneficios múltiples. Siendo así, Panamá sigue las negociaciones con China para conseguir acceso para aquellos productos con mayor potencial de entrar al mercado asiático, aunado a esfuerzos para asegurar la protección de aquellos productos sensibles de la producción primaria e industria nacional panameña. Se debe añadir las visitas de alto nivel tanto entre ambos países, la última del presidente Xi Jinping en diciembre de 2018 al Istmo.

Entre otras iniciativas, China tiene encaminado en Panamá un proyecto ferroviario con China Railways Corporation por 4500 millones de dólares. Además, se adjudicó la construcción del cuarto puente sobre el canal de Panamá y la construcción del puerto de origen de cruceros en Amador, por el lado Pacífico, que ya lleva más de un 40% de ejecución.

Cadenas globales de valor, logística y turismo ante un enorme mercado

En la actualidad, la mayor parte del comercio internacional se caracteriza por un dinámico intercambio de bienes intermedios o componentes conectados por medio de las cadenas globales de valor. Dadas las condiciones geoeconómicas de Chile y Panamá es oportuno pensar en la complementariedad y posibles encadenamientos productivos en una eventual estrategia común hacia Asia-Pacífico. Por otro lado, ambas economías ―la chilena y la panameña― tienen el desafío de adaptarse a la economía digital y seguir el ritmo de la denominada cuarta revolución industrial, que aún está en curso.

El mercado interno chino supera los 1400 millones de personas, por lo que la apertura de sus productos hacia mercados foráneos es un esfuerzo bidireccional, en el que por cierto el made in y el activo reputacional de los productos de la canasta exportadora de Chile y Panamá tienen mucho que desarrollar. Chile, por ejemplo, es un gran exportador de cobre a China y su agroindustria también tiene una presencia significativa en ese país. Solo por mencionar un ejemplo, el mayor porcentaje de arándanos importados en China proviene de Chile.

Dadas las condiciones geoeconómicas de Chile y Panamá es oportuno pensar en la complementariedad y posibles encadenamientos productivos en una eventual estrategia común hacia Asia-Pacífico.

Para Panamá, se abre un compás que le permitiría posicionarse como un nodo de transformación y valor agregado para el continente americano. El gobierno panameño ha establecido la ruta de desarrollo por medio del Gabinete Logístico, que cuenta con insumos valiosos como consultorías para el óptimo desarrollo logístico de las zonas aledañas al canal de Panamá con una visión que se proyecta para los próximos 10 años.

El país cuenta con un canal ampliado que apuesta a diversificar el modelo de negocio tradicional de tránsito de carga hacia el desarrollo del turismo dentro de sus entrañas, por medio de la inversión de 40 millones de dólares en los próximos 5 años para recibir a más visitantes. Según un estudio contratado por la Autoridad del Canal de Panamá, de una lista inicial de doscientas atracciones, que incluía parques temáticos, se llegó a un grupo de doce ideas que estarán agrupadas en cinco conceptos, como actividades marinas, culturales y gastronómicas, entre otras. Siendo China el segundo mayor usuario del canal de Panamá, la idea es brillante, y más aún, el poder captar este rango de turistas chinos con alta propensión al gasto y ávidos al concepto de un turismo bien manejado que destaque la historia, la naturaleza y la cultura, siendo estos los segmentos de mayor atractivo para el turista chino.

En suma, se puede sostener lo prodigiosos que tanto Chile como Panamá han sido gracias al libre mercado. Actualmente, la revolución digital y la hiperconectividad llaman a generar bienes públicos mundiales, como dos economías latinoamericanas que tienen en el horizonte el incremento y la maduración de su relación con China, en un entorno no excluyente, de mayor impulso e innovación, y con el objetivo de alcanzar el salto definitivo al desarrollo.

CRISTIÁN JARA B. es abogado y maestro en Derecho de los Negocios por la Universidad Adolfo Ibáñez. Es diplomático chileno, egresado de la Academia Diplomática Andrés Bello. Sígalo en Twitter en @CFJara. ABAD GOON es Director de la Agencia para la Atracción de Inversiones y Promoción de Exportación de la República de Panamá (Proinvex). Es asesor sénior del despacho del Ministerio de Comercio e Industrias. Además, es licenciado en Administración de Negocios con énfasis en Marketing por la Auburn University. Sígalo en Twitter en @Proinvexpma.

Tags:, , ,

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Cargando…