Cayó el Titán

1 diciembre, 2016 • Artículos, Latinoamérica, Portada • Vistas: 2036

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Noviembre 2016

El presidente y el exrevolucionario cubano Fidel Castro Ruz falleció a las 22:49 horas del 25 de noviembre de 2016, según anunció su hermano, el presidente Raúl Castro, en la televisión estatal. Fidel Castro gobernó Cuba durante 47 años. En su carrera, desafió a diez presidentes de Estados Unidos y sobrevivió a 638 atentados de asesinato.

En julio de 1953, tras la toma del país por el dictador Fulgencio Batista, Castro dirigió a unos 120 hombres en un ataque contra el cuartel del Ejército de Moncada en Santiago de Cuba. El asalto fracasó, Castro fue capturado y sentenciado a 15 años de prisión. Batista, con el respaldo de Estados Unidos, que buscaba mejorar su imagen autoritaria, liberó a Castro en 1955 como parte de una amnistía general. Castro huyó a México, donde conoció al compañero revolucionario Ernesto el Che Guevara y planeó su regreso para una guerra armada.

Al año siguiente, Castro y otros 81 hombres navegaron en el yate Granma hasta la costa oriental de Cuba, donde las fuerzas gubernamentales los emboscaron de inmediato. Los 18 supervivientes, entre ellos Castro, su hermano Raúl y Guevara, huyeron hacia las montañas de la Sierra Maestra, en el sureste de Cuba, prácticamente sin armas ni provisiones.

Según Castro, los revolucionarios comenzaron a reorganizarse con solo dos rifles. Pero a principios de 1957 ya estaban atrayendo reclutas y ganando pequeñas batallas contra patrullas de la guardia rural. “Sacábamos a los hombres del frente, atacábamos al centro y emboscábamos a la parte trasera cuando comenzábamos a retirarnos en el terreno que habíamos elegido”, dijo Castro en su autobiografía. En 1958, Batista trató de aplastar el levantamiento con una ofensiva masiva, completa con bombarderos de la fuerza aérea y unidades navales. La guerrilla se mantuvo firme, lanzó un contraataque y arrebató el control a Batista el 1 de enero de 1959. Castro llegó a La Habana una semana después y pronto asumió el cargo de primer ministro. Al mismo tiempo, los tribunales revolucionarios comenzaron a intentar y ejecutar a miembros del antiguo régimen por presuntos crímenes de guerra.

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En 1961, se proclamó el “carácter socialista” de la Revolución durante el intento de invasión de exiliados cubanos apoyados por la Agencia Central de Inteligencia (CIA) para la Bahía de Cochinos. Los estadounidenses, que todavía sancionan a la isla con un embargo económico, nunca les perdonaron por haber puesto el mundo al borde de la guerra nuclear en 1962, al permitir a los soviéticos a desplegar misiles nucleares en Cuba, 90 millas de su costa.

Entre las décadas de 1960 y 1980, Castro prestó ayuda militar y financiera a varios movimientos guerrilleros izquierdistas en Latinoamérica y África. No obstante, las relaciones con muchos países, con la notable excepción de Estados Unidos, comenzaron a normalizarse. La economía de Cuba se hundió cuando la Unión Soviética se derrumbó a principios de la década de 1990 y los Estados Unidos ampliaron las sanciones aún más. Sin embargo, Fidel, que por ese tiempo había cambiado su título de primer ministro a presidente, encontró nuevos socios comerciales y fue capaz de estar en el poder hasta 2006, cuando temporalmente dio el control del gobierno a Raúl después de someterse a cirugía intestinal de emergencia. En 2008, 2 años más tarde, renunció permanentemente.

Fidel Castro fue una de las personalidades más icónicas del siglo XX. Con su muerte, cayó el último revolucionario y una figura polarizadora. Para muchos fue un campeón de los pobres que junto con Ernesto el Che Guevara fueron símbolos de liberación, derrocando a un dictador, trayendo educación gratuita y atención médica no solo a su pueblo, sino a muchos países del mundo. El país cuenta actualmente con 50 000 miembros del personal médico que trabajan en 60 países en desarrollo, y ha sido elogiado profusamente por notables como Nelson Mandela y Ban Ki-moon. Para los exiliados que anhelaban la muerte de Fidel, personificó un régimen represivo que encerró a los opositores políticos y reprimió las libertades civiles. Al final, la muerte de Fidel es el fin de la era de un titán de la política mundial.

ROLF OTTO NIEDERSTRASSER es politólogo e historiador por la University of Texas. Ha publicado para The Huffington Post, On Cuba y Rio Grande Guardian. Además ha sido editor de Metro Leader.

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